Lejos de las promesas oficiales que plantean una mayor inversión pública en el desarrollo tecnológico y científico, se registran fuertes recortes y subejecución presupuestaria. El futuro es incierto para los investigadores argentinos.
Muy lejos de las promesas oficiales que hablan de una mayor inversión para el sector, la gestión del Gobierno nacional se caracteriza por una fuerte disminución en los gastos del área de Ciencia y Tecnología que dirige Lino Barañao. Los números son muy claros y sirven para graficar la situación. Solo el 0,6% del Presupuesto nacional para este año está destinado a los organismos que componen el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, cuando el año pasado había sido del 0,8%.
A los bajos fondos que son destinados al área se les suma una fuerte subejecución en muchos de los programas que están bajo su órbita. En el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, por ejemplo, en la Exhibición Pública e Investigación en Ciencias Naturales, en los primeros seis meses de 2017 no se llegó a gastar el 50% del dinero público que tenía destinado en su presupuesto original.
Idéntica situación se vive en los Servicios de Asistencia Técnica en el INTI, que subejecutó entre enero y mayo de este año el 30% de sus fondos. A su vez, en el Instituto Nacional del Agua, solo se ejecutó el 13,4% de lo asignado a los Análisis Químicos Especializados.
Otras áreas afectadas por el ajuste son los subsidios que se dan desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, donde en el primer semestre se utilizó nada más que el 12,8%. Pero un sector que tiene todas las de perder es el de las visitas guiadas a estudiantes de escuelas públicas que asisten al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), donde se gastó en los primeros cinco meses de este año nada más que el 0,3% del dinero destinado originalmente.
Dentro del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), la ejecución del gasto no se realizó de acuerdo a las circunstancias de crisis que vive el sector en la actualidad, ya que para el Servicio de Laboratorio de tipo Químico y Ambiental, en los primeros seis meses del año solo se gastó el 13% de los más de 53 millones de pesos designados para el mismo.
Los reclamos
Los pedidos de la comunidad científica local al Gobierno pasan por la no desmantelación del Conicet, que no se haga un ajuste en la cartera de Ciencia y Tecnología, y que no haya reubicación forzada de científicos. En los reclamos se tiene en cuenta la expulsión en diciembre pasado de 489 aspirantes a la carrera de investigador, quienes ya habían aprobado su ingreso.
Entre las organizaciones que reclaman por la reincorporación de los becarios está Jóvenes Científicos Precarizados de La Plata (JCP-La Plata), un grupo que surgió en 2012 como una forma de organizarse frente a condiciones laborales precarias del sector.
“La ciencia argentina en este momento atraviesa una situación de tremenda incertidumbre y de cierto malestar también por las políticas que ha venido desarrollando el gobierno de Macri desde que asumió. El año pasado se vieron las primeras consecuencias de las políticas del nuevo gobierno, con un recorte muy importante en los ingresos a la carrera de nuevo investigador, y una reducción también grande de becas”, destacó a nuestro medio Mauro Cristeche, miembro de JCP-La Plata e investigador del Conicet.
Cristeche señala que el Conicet es un organismo de excelencia a nivel nacional e internacional, “pero es un ámbito de mucha arbitrariedad, de incumplimiento de derechos laborales básicos. Piensen que hay becarios que trabajan cinco o siete años en el organismo y, de repente, un día se les terminó un trabajo y no tienen derecho a una indemnización”.
“En este marco, el recorte que se produjo genera una incertidumbre enorme. Para darse una idea, de todos los números que se están manejando ahora, solo ingresaría un sociólogo como investigador del Conicet por año”, detalla el representante de JCP-La Plata, señalando que “tenés que ser más o menos Pierre Bourdieu” para entrar a la carrera de investigador científico, lo que describe como “un panorama desolador”.
“Un gran recorte atenta contra el desarrollo soberano”
Graciela Morgade - Decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y miembro de CyTA
“El Conicet está pasando por un momento en que los ingresos a la carrera están cortados y hay un ajuste en los ingresos y en las becas. En general hay incertidumbre por la continuidad de muchos proyectos. Pasa lo mismo en otros organismos, porque el sistema científico -tecnológico también está padeciendo un fuerte deterioro porque la paritaria está suspendida. Desde el punto de vista salarial y desde los proyectos políticos, la comunidad científica está pasando un momento de dudas con la perspectiva de un gran ajuste que atenta fundamentalmente contra el desarrollo soberano.
La mejora salarial que fueron teniendo paulatinamente los investigadores universitarios en los gobiernos anteriores se perdió, ya que en este momento tienen un deterioro de alrededor del 20%. En un sentido político, tenemos un proyecto que es más de consumo que de producción. Se está produciendo una fuga de cerebros. Si no hay investigación, no podemos pensar en programas, proyectos y avances que mejoren la vida de las personas, por eso la investigación cuando se dirige en un sentido de soberanía nacional apoya a la justicia social, y por eso dejar del lado el conocimiento es dejar de lado el desarrollo y la justicia”.
Números de la subejecución en el conocimiento
- 0,6% del Presupuesto nacional se destina a los organismos que componen el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología
- 0,3% del presupuesto destinado a visitas guiadas en el Conicet para alumnos de escuelas públicas fue gastado hasta mayo
- 50% de subejecución tiene la Exhibición Pública e Investigación en Ciencias Naturales en los primeros seis meses de 2017
- 13,4% del dinero presupuestado se gastó en Análisis Químicos especializados en el Instituto Nacional del Agua
- 12,8% se ejecutó en subsidios a instituciones por parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología en el primer semestre
- 30% se subejecutaron los Servicios de Asistencia Técnica en el INTI de enero a mayo de este año

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