La asamblea del hospital Castro Rendón resolvió como mandato al plenario de ATE un paro de 48 horas, y determinó seguir mientras tanto con las medidas de fuerza. El conflicto en Salud es lo que le queda por resolver al gobierno, después de haber satisfecho la demanda salarial de los docentes.
Es más complicado para el gobierno reparar el daño del conflicto en los hospitales. Porque la conflictividad ha sido prácticamente incesante, y porque los dos sindicatos más importantes, ATE y UPCN, ya no garantizan por sí solos el control de las protestas, pues se ha desarrollado una tercera vía sindical cada vez más importante, vinculada a la izquierda y al sindicalismo más combativo.
Este martes, Flor Peralta, delegada de la Junta Interna ATE del Hospital Castro Rendón, se quejó de la falta de respuestas salariales, y acotó que “garantizamos todos los días el derecho a la salud de la población mientras el gobierno lo único que garantiza son los negocios millonarios de las petroleras”.
La delegada es un punto clave para el conflicto, porque representa la voluntad mayoritaria, que se contrapuso incluso contra los deseos de ATE, que pretendió imponer, sin éxito, al sindicalista Juan Millapán como paritario.
Además de los afiliados a ATE y UPCN, el conflicto en hospitales reconoce a Siprosapune, el gremio que representa a los profesionales, como otra punta sin resolver para el gobierno. Es previsible, en este contexto, que durante julio sea este tema el que tenga la prioridad por parte de los negociadores del Ejecutivo que conduce Jorge Sapag.

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