El secretario de Hacienda también hizo responsable al Concejo por la situación del municipio, ya que “rechazaron la iniciativa de una actualización” de las tasas. Confirmó que la deuda con el gobierno provincial es superior a los $40 millones y que se le deben unos $7 millones a distintos proveedores.
En medio de las revelaciones que demuestran un penoso estado de las cuentas municipales, la gestión del intendente Luis Larrañaga intentó justificar esa situación: el secretario de Hacienda Miguel De Elorriaga difundió que la deuda que tienen los vecinos por tasas es superior a los $200.000.000. Hasta ahora, la comuna no había hecho públicos esos números, que el propio funcionario evaluó que podrían llegar incluso a los $300.000.000.
De Elorriaga llamó a una conferencia de prensa para tratar de poner paños fríos a sus propios dichos. El lunes, ante los concejales, describió la situación de las cuentas municipales y generó preocupación e inquietud en los distintos sectores políticos.
Pero además, abrió el paraguas: mostró férrea oposición a que le hagan una auditoría, como plantean algunos concejales del FrePam. De Elorriaga dijo ahora que la situación del municipio no es de “quebranto”. Y para sacarse responsabilidades de encima lamentó que “el Concejo y la oposición rechazaron la iniciativa de una actualización” de las tasas.
“Nada fácil”
De Elorriaga admitió que “la situación es muy ajustada y nada fácil de llevar. Si hubiera tenido la posibilidad de ajustes intermedios de las tasas para poder recuperar sería otra cosa. Sería ideal cobrar el 100%; pero no es así, y cuando hay una moratoria, se condonan los intereses, todo significa un atraso”.
Confirmó que el municipio tiene una deuda superior a los $40.000.000 con la Provincia (anticipos de coparticipación) y de unos $7.000.000 con distintos proveedores.
El secretario se quejó de que “lo que se vio reflejado en los medios no está mostrando la realidad”. De Elorriaga y la gestión Larrañaga buscan evitar una auditoría. “Es llamativo que desde el FrePam mencionen una auditoría; si el FrePam por su Cuerpo de Relatores realiza controles, hablar de una auditoría es ilógico”, dijo.
Su opinión es que “la del municipio fue una gestión transparente, hubo muy buena voluntad de mostrar todas las cuentas y en ese proceso está. Estamos lo más al día posible. El atraso se debió a un tema interno”.
El funcionario insistió en que “en ningún momento dije que la Municipalidad tenía un quebranto, sí un atraso con los proveedores, que siempre se mencionó, y que hemos comenzado a reducir con el plan de seguir reduciéndolo. Se está en este plan, se va a tratar de reducir las deudas y si llegamos con la deuda totalmente saneadas, mejor. No es fácil”, admitió.
Reiteró su teoría de que “el atraso en las rendiciones de las cuentas es una tarea administrativa, no tiene que ver con los descuentos por coparticipación, que es un tema financiero”.
“La meta de estar al día”
El secretario apuntó que “tenemos la meta de estar al día cuando nos vayamos. Eso muestra responsabilidad, no irresponsabilidad”. Y aclaró que “para nada puedo responsabilizar al gobierno provincial del atraso en las rendiciones, es una responsabilidad propia”.
De Elorriaga señaló: “Les voy a pedir que cuando transcriban lo que menciona el municipio, en este caso en mi persona, y se encomilla lo que digo, por favor que sea tal cual. Es un tema muy delicado, hay que tener mucho cuidado al llevarlo al papel, el hecho de estar cambiando palabras lleva a la confusión de la gente”.
El funcionario comentó, en tono abatido y refiriéndose a la realidad municipal pero también a su situación personal: “Nunca me imaginé que iba a estar acá, nunca me imaginé cómo iba a terminar, mi idea fue llevar el día a día lo mejor posible y tratar de fijarse un objetivo, lo más cuidadoso y mesurado posible”.
“La deuda municipal, lo aclaré y lo sigo diciendo, es un deterioro que se va produciendo. Es como la economía familiar, no se da de un día para el otro, es una situación progresiva. El atraso de las tasas cada vez se siente más en la economía del municipio”, aseveró.
“La deuda municipal la quiero separar, es mejor ser claro. Los anticipos de coparticipación no descontados rondan la suma de 40 millones. Son anticipos otorgados oportunamente y no descontados, atento a que si en su momento se solicita un paliativo porque se precisa, cuando hablamos de descontarlo hay que replantear si cambió tanto la situación. Es decisión del gobierno provincial si se descuenta o no”, completó.

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