Por ahora, Mendoza seguirá sin financiamiento para cubrir el déficit

Por ahora, Mendoza seguirá sin financiamiento para cubrir el déficit
La Nación frenó otra vez la autorización para la colocación de un título por 100 millones de dólares, hasta que se emita otro bono de YPF. Le piden informes a Costa porque la letra se negociará sin licitación.
El Gobierno nacional le hizo pisar otra vez el palito al gobernador Francisco Pérez, quien anunció la firma de la autorización del Ministerio de Economía de la Nación para que Mendoza pudiera emitir un bono de U$S100 millones, pero casi 15 días después se confirmó que la Provincia deberá seguir esperando.

Nadie lo admite en Peltier 351, pero la nueva demora tiene un motivo concreto: la Nación emitirá, antes de que termine este mes, una nueva obligación negociable de YPF, la tercera en su nueva etapa estatal, y será otra vez para minoristas. Así, Mendoza y otros estados, como Entre Ríos, que también están a la espera de un OK nacional para endeudarse, deberán ir a la cola.

Marcelo Costa, el ministro de Hacienda, no confirmó esta situación a UNO pero admitió un dato: aunque hasta hace pocos días se informaba oficialmente que la demora se debía a un asunto de papeleo, reconoció que la autorización para la emisión del bono mendocino “está stand by”.

El endeudamiento es la clave para saber cómo manejará el déficit este año y sobre todo si se producirán recortes en el funcionamiento del Estado, tal como ocurrió en el 2012, durante el cual Mendoza tuvo también problemas para conseguir créditos.

El panorama asoma igual de complicado este año: si durante el ejercicio anterior se dejó de ejecutar casi el 50% del presupuesto de obra pública por los problemas financieros, durante el primer trimestre del 2013, la Provincia gastó sólo el 4% de los casi de los $1.600 millones que tiene disponible para el mismo fin.

Esto, entre otros daños colaterales.

En materia de gastos para el funcionamiento del Estado, Pérez recortó casi $400 millones el año pasado y se calcula que la deuda con los proveedores de la salud ya habría trepado a los $100 millones en la actualidad.

Mendoza ya presentó hace meses ante la Nación un pedido de autorización para endeudarse por $1.286 millones (de un total de $1.500 millones autorizados por la Legislatura) y Cristina Kirchner puso sus condiciones. No sólo no autorizó esa suma total, sino que además le dijo cómo endeudarse, cuándo podrá hacerlo y –según sospecha la UCR– con quién colocar ese bono.

El viernes, el senador radical César Biffi presentó un pedido de informes para que Hacienda explique por qué no ha llamado a licitación para la colocación del bono local, que habría sido adjudicado de manera directa a pesar del monto de la operación. “Queremos saber el costo de la transacción, el cronograma, las condiciones del financiamiento y las garantías a otorgar en la operación”, explicó Biffi, quien además hace meses presentó un proyecto, que ya cuenta con despacho de comisión, para que Mendoza tenga su propia agencia de financiamiento. El bono mendocino sería negociado por la financiera Puente Hermanos, con asistencia de un banco local. Y, en transacciones de este tipo, las ganancias no son menores. Se calcula que, de concretarse la operación, la ganancia sería de no menos de $3.000.000 para el colocador del título mendocino.

Otra vez el mismo problema

Hace semanas, de manera extraoficial, que el Ministerio de Economía de la Nación ya habría decidido permitir que Mendoza tome deuda por unos $500 millones, monto que deberá ser colocado en letras y a través de lo que se denomina “dólar linked”.

Esto es, mediante activos cuya compra, cotización y devolución se efectúan en pesos, pero cuya variación está sujeta a la cotización del dólar oficial.

Costa nunca quiso hacer público el anuncio, pero el gobernador sí. Pérez confirmó el pasado 8 el lanzamiento del bono para cuatro días más tarde, pero todo debió postergarse.

En el camino se conoció la noticia del lanzamiento de una tercera ronda de bonos de YPF SA y eso habría paralizado todo otra vez.

La toma de préstamos fue una de las gestiones más fallidas que Pérez debió enfrentar en el último año. En el 2012, la idea original del Gobierno para tomar deuda fue la emisión de un bono internacional por $1.300 millones y la captación de un préstamo con el Banco Nación por $200 millones.

Esta estrategia fracasó, entre otras cosas, porque Cristina de Kirchner frenó el préstamo de la entidad nacional y meses más tarde se optó por tomar créditos puente por un total de $700 millones de los mismos bancos que se presentaron a la licitación del bono.

Ese plan tampoco dio resultado y se terminaron negociando el préstamo del Banco Macro por $400 millones y otros créditos con entidades como el Banco de Servicios y Transacciones (BST). Finalmente, lo que se obtuvo fue un préstamo del Macro por $260 millones, otro del Banco Credicoop por $20 millones y asistencia financiera del Nación por $160 millones.

En medio de todos estos problemas, Mendoza dejó un remanente de endeudamiento de $192.925.655, para lo cual, llegando casi al quinto mes del año, aún no consigue ni un peso.

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