La ex presidenta del Justicialismo Fueguino Mabel Caparrós admitió estar acompañando la candidatura de Carlos Manfredotti para presidir al partido en la provincia. Responsable de un período lleno de frustraciones, para el peronismo, Caparrós busca recuperar el protagonismo que solo tuvo cuando se pegó a los habituales dirigentes contradiciendo, además, todo lo que opinaba de Manfredotticuando este presidía el partido.
Dispuesta a recuperar el protagonismo perdido, la actual delegada del PAMI en Río Grande se alineó detrás del Manfredotismo para acceder a los lugares de poder que, al parecer, extraña.
Identificada como una de las grandes responsables de los resonantes fracasos que el peronismo obtuvo en las urnas bajo su conducción como Presidenta, Caparrós ve en Manfredotti las virtudes que, llamativamente, siempre criticó cuando logró acceder a la banca en el Senado después de recibir el aval del propio Carlos Manfredotti y de Daniel Gallo.
Así, hoy Caparrós dice que Manfredotti tiene condiciones para conducir el partido, sin embargo en el pasado criticó el manejo que hacía del peronismo fueguino dónde los órganos partidarios no tenían oportunidad de tomar decisiones ni se los consultaba sobre la marcha del Gobierno peronista.
La actitud de Caparrós no se diferencia, sin embargo, de otros dirigentes que se animaron a cuestionar a Manfredotti solo cuando se aseguraron que el poder del dirigente se diluía. Pasó con Chiquito Martínez; con Mario Daniele; y muchos otros que hoy pretenden convencer a los afiliados justicialistas de algo que hasta hace dos años, o más, era negativo; autoritario; y soberbio.
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