El presidente de la Legislatura, Eduardo Aguilar, atribuyó los incidentes del viernes pasado en la sede parlamentaria a un intento del gremio docente Federación SITECH de “romper el aislamiento” en el que quedó situado por ser “el único gremio que no aceptó la pauta salarial del 22% ofrecida por el gobierno”.
La seguridad
Los sectores que se movilizaron el viernes hacia la Legislatura plantearon que en gran medida el malestar de los manifestantes surgió del hecho de que se les impidió ingresar al sector reservado para el público en el recinto de sesiones (que se colmó de militantes oficialistas) y a que ni siquiera podían escuchar la interpelación en la calle porque no se previó un sistema de audio que lo permitiera.
Aguilar, en cambio, relativizó esos argumentos. “A la gente de seguridad de la Cámara se le dijo que dejara entrar a todos hasta colmar la capacidad del sector destinado al público, que es de 55 personas. Los que llegaron primero entraron. No se controló que fueran personas que apoyaban al ministro o que estaban en contra. En cuanto al audio, sacamos unos parlantes, pero ellos decían que no eran suficientes”, afirmó.
También negó que hayan faltado precaucaciones al permitir que la manifestación llegara hastas las puertas mismas del edificio legislativo. “Hubo un vallado a distancia como en otras ocasiones, para reducir la posibilidad de incidentes, pero lo que pasó fue que ellos desbordaron ese cerco y avanzaron hacia los accesos”, sostuvo Aguilar.
El legislador afirmó que “a la policía se le dio una instrucción precisa de no reprimir, porque no queríamos que los organizadores de esta protesta tuvieran la foto que buscaban, que era la de la policía buscando”.
“Cuando llegamos al punto en que se iba a suspender la interpelación, fue precisamente porque el jefe del operativo de seguridad nos informó que los manifestantes estaban arrojando piedras y ladrillazos contra los efectivos, los estaban lesionando y ellos ya no podían permanecer sin reaccionar. Los gases se lanzaron para interrumpir esas agresiones y alejar a quienes las cometían”, añadió.
Aguilar, en línea con lo planteado por el Poder Ejecutivo luego de los hechos del viernes, también consideró que los incidentes se produjeron “porque hay una intención de politizar excesivamente el conflicto y el reclamo”.
“Reclamo radicalizado”
El exministro de Economía también resaltó que el reclamo de Federación SITECH se da en un contexto en el que “todos los gremios de la provincia acordaron la pauta salarial ofrecida por el gobierno. Es decir que hay un solo sindicato que no acepta esa pauta, y que por ello queda en una situación de aislamiento. Lo que buscan, frente a eso, es generar hechos de violencia como para decir que el gobierno reprime, y ver si así rompen ese aislamiento”.
Sobre el rol de la oposición consideró que incentiva la lucha de SITECH “porque esperaban un año más conflictuado en lo salarial, y ahora se encuentran con la provincia logró acordar con casi todos los sindicatos. Entonces avivan el único conflicto con el único gremio que no acepta la pauta salarial del 22%”.
Aguilar reconoció de todos modos que los reclamos de la entidad sindical docente “son legítimos, porque es natural que los trabajadores luchen por mejorar sus ingresos, pero acá lo cuestionable es la radicalidad de las medidas de fuerza, que llevó a que los chicos que tienen docentes adheridos a esas medidas no hayan tenido un solo día de clases desde que comenzó el ciclo lectivo. Es algo desproporcionado”.
En ese sentido, señaló que el personal de la administración pública “viene con una trayectoria de recuperación salarial muy fuerte, que supera cualquier índice de inflación, se lo mida como se lo mida”.
Como prueba de ello mencionó que cuando Jorge Capitanich asumió como gobernador “el básico docente era de 610 pesos, y este año, antes del aumento, era de 2.150 pesos. Es un incremento del 250% en cinco años, período en el cual la inflación estuvo entre el 70 y el 80%. Es decir que hubo un fuerte incremento de poder adquisitivo”.


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