La Oficina Municipal del Consumidor elevó a Comercio Interior de la provincia las quejas por el peso de más que piden los kiosqueros por los cigarrillos y la carga virtual.
En muchos kioscos se cobra 1 peso más por los atados de 20 cigarrillos (0,50 por los de 10) y la recarga de celulares.
El cobro de un monto extra por cada operación de venta de cigarrillos y de carga virtual de celulares, ya se da como un hecho absolutamente establecido por los kiosqueros que han implementado la medida. Sin embargo, en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) han trasladado las quejas de vecinos a la dirección General de Comercio Interior de la provincia, donde se están evaluando los pasos a seguir.
El 1 de agosto pasado se implementó en la ciudad esta medida, ante el escaso margen de ganancia que deja a los propietarios de kioscos las transacciones por ambos conceptos. Para ellos, resulta mucho mayor el esfuerzo de la atención de los clientes que lo que recaudan a la postre por sus servicios.
Por la venta de tabaco, su parte se limita a un 7 por ciento, en tanto que por la telefonía celular, a un 3,5. Los ingresos que obtienen así son demasiado escuálidos, arguyen los kiosqueros. Además, según afirman también, “el peso extra que cobramos es una cifra muy pequeña y ya se la ha comido la inflación”.
En la OMIC, se ve la situación desde otra óptica. Allí se informó que se han acercado a la repartición vecinos que “muy contentos no estaban” por el cobro del peso de más. Por tratarse de un tema en que hay envuelta una transacción comercial con características peculiares, la Oficina no tomó las denuncias pero comunicó la situación a Comercio Interior para que resuelva.
“En la provincia están evaluando el tema”, manifestó Carlos Araujo, un funcionario de la OMIC. “Hasta ahora no hay un dictamen”, manifestó y dijo que lo que se está considerando “es si los kiosqueros pueden” aplicar el monto extra. Eventualmente, pero aún no está para nada definido, se podría determinar la existencia de una falta a la lealtad comercial.
En respaldo de la postura de los kiosqueros, existe el aliviante de que no todos los lugares en que se comercializan cigarrillos y se hace la carga virtual, se pide el peso de la discordia. Por ejemplo, no se lo hace en las estaciones de servicio en que existe este servicio mercantil.
Marcha tranquila
Eduardo Giaconia, referente de los kiosqueros, manifestó que la aplicación de la medida “marcha absolutamente tranquila” por cuanto “gracias a Dios, no hemos tenido ningún tipo de problema”. Reconoció que algunos clientes han manifestado interrogantes por la situación, pero la situación no ha pasado más allá de eso.
Indicó que “en Cipolletti la casi totalidad de los kiosqueros” están aplicando el plus y, para enfatizar la consolidación de la iniciativa, indicó que propietarios del sector se reunirán en la Cámara de Industria y Comercio “para analizar otros temas” de la realidad sectorial.
El dirigente, integrante de la comisión del rubro que opera en la CIC, indicó que cada cliente tiene la libertad de decidir entre concretar o no las operaciones, y que también pueden resolver hacerlas en los lugares en que no se aplica el monto extra. Además, dijo que ni el consumo de cigarrillos ni la carga de los celulares son elementos de primera necesidad.
Afirmó, además, que las empresas de telefonía celular vienen aplicando aumentos a sus servicios “y ni te avisan” y dijo que el peso que se cobra en Cipolletti ha sido desdibujado, en este contexto, por la inflación que sufren también diversos productos.
Al margen de lo que digan kiosqueros y funcionarios, están las sensaciones de los consumidores, que, obviamente, no quisieran pagar en ningún caso de más por lo que adquieren. Para ellos, abonar precios crecientes, en medio de una inflación en ciernes, no es la mejor realidad a la que hacer frente.
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