Agua potable y saneamiento básico para garantizar salud a la población

La presidente de la Administración Provincial del Agua de Chaco y del Consejo Hídrico Federal (COHIFE), Cristina Magnano describió los asuntos pendientes en la materia en la provincia y las obras encaradas para satisfacer esta demanda. Además, se refirió al desafío de aplicar riego como una de las políticas clave para incorporar territorios que hoy todavía están improductivos
“Tanto el agua potable como el saneamiento básico son dos de las claves para garantizar salud a la población”, aseguró

Consciente que la provincia tiene una deuda con los chaqueños como la que significa la falta de provisión de agua potable para una importante población del Chaco, Magnano destacó que viene resolviéndose en la gestión del gobernador Jorge Capitanich. “En estos años hemos desarrollado y desarrollaremos un total de 14 acueductos. Algunos están inaugurados, otros aprobados o en etapa de ejecución, como el segundo gran acueducto que es una obra que cubre la demanda de 26 localidades del interior y va a llevar prácticamente tres años”, destacó. Por otra parte, la incorporación de saneamiento; es decir, las cloacas, “representan otro de los servicios básicos con los que debe contar cualquier sociedad”.

También el riego

“Tras haber saldado la deuda del agua potable y saneamiento, queda por delante el desafío de aplicar riego, como una de las políticas clave para incorporar territorios que hoy todavía están improductivos”, reconoció Magnano. Así, recordó la finalización del proyecto integral que cuenta con un componente de riego de 800 hectáreas, el de Palo Marcado, que abastecerá de agua segura a Miraflores y a su vez generará un reservorio dentro del riacho Salado de tal forma de proporcionar el vital líquido para toda la zona Norte de Castelli. “Además se terminó el proyecto sobre el río Guaycurú que consta de 2500 hectáreas más con riego y producción ganadera. Asimismo, estamos desarrollando un proyecto sobre el río de Oro y otro sobre los Bajos Submeridionales del río Paraná, que en síntesis llegará a contabilizar nueve mil hectáreas para mejorar la producción”, anunció en diálogo con NORTE.

Otros emprendimientos

Semejante al emprendimiento descripto de Palo Marcado, la APA tiene en carpeta dos más hacia el Norte, en las zonas de Misión Nueva Pompeya y Comandancia Frías. También el desarrollo de los proyecto de línea Paraná, Guaycurú y río de Oro para riego, presentados al PROSAP (Programa de Servicios Agrícolas Provinciales ) y “todo lo que es el esfuerzo y mantenimiento del sistema de defensas contra inundaciones que es un tema que hay que ir año a año controlando, cuidando y manteniendo”, ponderó.

El otro componente de la APA que tiene un protagonismo regional es el Laboratorio de Agua, que se encarga de hacer los estudios no sólo del Chaco, sino también de las provincias de Formosa y Corrientes, para el control físico químico y bacteriológico del agua potable, de todos los efluentes de las empresas y cloacas de las cooperativas, entre otros.

El trabajo articulado

Magnano se refirió también a la articulación del trabajo de la Administración Provincial del Agua con el Ministerio de Producción y Ambiente. En esta línea, aseguró que el principal punto de contacto es la provisión de agua para la producción. “Hemos tenido en la primera etapa de la gestión, la culminación de un ciclo de sequía de siete años con lo cual hemos tenido que trabajar para las perforaciones, detectando -vía instrumental con el que contamos- los lugares donde era más adecuado efectuar algún tipo de perforación para garantizar agua a los productores”, puntualizó.

Fue más allá y recordó: “Hemos transportado agua desde el río Paraná por ferrocarril en vagones tanque para llegar a determinados productores que no tenían otra posibilidad. También hemos trabajado a partir de la normalización de la situación de sequía en proyectos de riego”.

Desde 2009, el organismo descentralizado trabaja en la Semana del Agua con escuelas de toda la provincia. En total articulación con el Ministerio de Educación, se realizaron desde exposiciones y muestras en los establecimientos educativos, hasta juegos interactivos con los alumnos, todos vinculados a la preservación del agua. “Para el caso de El Impenetrable desarrollamos un trabajo con las comunidades para prevenir inundaciones, a partir de la que se produjo por desborde del río Bermejito en 2008, que nos llevó a preparar con las Naciones Unidas un trabajo donde desarrollamos mensajes en idioma qom, wichí y castellano”, describió.

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