El intendente de Bahía Blanca salió a despegarse del grupo de intendentes críticos por la radio estatal de la provincia. Los graves problemas con el agua potable en su ciudad serían el Talón de Aquiles del jefe comunal bahiense y la llave del sciolismo para contenerlo.
Algunas versiones indican que la decisión del intendente de salir con esas declaraciones no fue casual y hasta trascendió que hubo algún “pedido” por parte del sciolismo para que Breitenstein se despegue del G8.
Para el intendente, esa situación no es nueva. Su distrito, uno de los más importantes del sudoeste de la provincia, atraviesa un problema muy complejo de solucionar: La falta de agua potable.
Las sequías de los últimos años hicieron que el caudal de agua del dique Paso de las Piedras se redujera a niveles históricos. Por eso, la mayoría de los barrios de la ciudad presentan escasez de agua potable.
Por eso, el futuro político del jefe comunal depende de las obras que encauce la empresa Aguas Bonaerenses (ABSA). Desde la Provincia presionan a Breitenstein con eso.
No sería la primera vez que el intendente recibe presiones. Solo que estas fueron muy concretas. No sólo aseguró que no integrará el Grupo de los ocho sino que aseguró que en estos momentos es “necesario estar más unidos que nunca detrás de Cristina Kirchner y de Daniel Scioli”.
En referencia a los ocho intendentes, publica La Política Online, Breitenstein agregó que “las ambiciones políticas hay que definirlas en los tiempos que corresponden”.



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