El agua de Bella Vista está bien pero en Pismanta no es potable

El agua de Bella Vista está bien pero en Pismanta no es potable

Al final los resultados de los análisis de las muestras de agua de la localidad de Bella Vista dieron bien, no obstante en la zona de Pismanta los resultados fueron negativos.

 

Según Federico Ozollo, del área de Saneamiento del Medio del ministerio de Salud Pública, de los 7 análisis realizados (uno por cada Unión Vecinal) el único que dio mal fue el del agua en la localidad de Pismanta, pero, anteriormente, había sido otro y en otra oportunidad otro y así sucesivamente.

“En Iglesia hay un problema de fondo”, dijo Ozollo “y se soluciona con decisiones políticas, y con muy poco dinero”, y luego agregó: “No puede ser”, continuó “que en el caso de Bella Vista la vertiente y la pileta de contención esté dentro de una propiedad privada, y con respecto a las otras uniones vecinales, no puede ser que no tengan cloradores automáticos”.

En cuanto a la primera situación, el conflicto se soluciona con una intervención inmediata del departamento de Hidráulica y una decisión política de expropiar el lugar; y con respecto a la segunda, con una inversión que no superaría los 14 mil pesos, ya que un clorificador automático ronda entre los 1500 y 2000 pesos.

“Yo creo que el municipio de Iglesia tiene que ayudar a las Uniones Vecinales y no demorarse más e invertir en lo que hay que invertir porque en el medio de todo esto, está la gente que a veces toma agua en buen estado y otras no”, manifestó Ozollo.

De casualidad

Al conocer los resultados de los análisis, el presidente de la Unión Vecinal de Bella Vista, quien es el responsable de su administración y distribución expresó: “Realmente, me sorprende que hayan salido bien”, dijo Guido Altamira “debe haber sido pura casualidad que cuando tomaron las muestras estaba saliendo en buen estado, porque si vienen a tomar las muestras ahora de seguro saldrían no potable porque el clorador no está funcionando con la cantidad de agua que está entrando en estos momentos”.

Según Altamira las cantidades de agua que llegan a la planta potabilizadora dependen de cómo se levante ese día el dueño del terreno donde se encuentra la vertiente.

“Este señor nos ha prohibido el ingreso a la vertiente y a una de las piletas y nos da agua cuando quiere”, y luego agregó “Parece increíble, pero es real”.

Altamira volvió a hacer hincapié en la vertiente en manos de un privado y en que Hidráulica y el municipio no está haciendo las cosas bien. Es más, habla de un posible complot contra la Unión Vecinal, ya que ni uno ni otro hacen nada para cambiar la realidad.

“Desde hace años venimos pidiendo a través de expedientes, que Hidráulica y el municipio interceda en esta situación, pero miran para otro lado”, dijo Altamira. “Tengo todo documentado y convocamos a una conferencia de prensa para mañana (por hoy) para que todo San Juan sepa lo que pasa con el agua en Iglesia”.

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