AgroActiva: presentaron un sistema con helicóptero para controlar los campos

El ingeniero Diego Cerioni, de General Cabrera, participó con su aeronave en AeroAplica, mostrando las cualidades de esta herramienta para controlar los cultivos y mejorar la producción. “Uno puede ver un lote de 100 hectáreas en segundos”, aseguró. Los expositores del sector de aviación recibieron muchas consultas.

El sector de aeroaplicación siempre sorprende con alguna innovación a los visitantes de AgroActiva, pero este año todo el público quedó sorprendido por el sobrevuelo de las demostraciones dinámicas y el sector de la estática del helicóptero que en la zona manicera de General Cabrera utilizan para sobrevolar los cultivos.

Es un atractivo más de la mega muestra que finalizó ayer en Cañada de Gómez, pero también despierta interés en los productores que no están acostumbrados a utilizar a una aeronave de esas características como herramienta de trabajo para el campo.

El ingeniero Diego Cerioni es un piloto comercial que ya utiliza un avión desde hace muchos años para la fumigación de las 20 mil hectáreas que administra para la empresa Prodeman, que produce maní comercial y ha incorporado hace cuatro años al helicóptero como herramienta: “Al helicóptero lo utilizamos como herramienta de alta eficiencia para el control de agricultura, la empresa lo incorporó hace cuatro años y otras nos han copiado. Contamos con un helicóptero Robinson 44 para el chequeo de campos y también disponemos para el trabajo a un avión fumigador ‘Trush’ para la aplicación de agroquímicos sobre maní, que ninguna empresa la utiliza como herramienta”.

Para incorporar las aeronaves a la producción agrícola han generado un estudio previo para valorar la relación costo beneficio y lo han considerado muy rentable: “Las empresas que manejan grandes extensiones de campo requieren un chequeo constante y hemos notado un desgaste de camionetas e ingenieros. Notamos que se llegaba tarde al control sin las correspondientes correcciones técnicas. El helicóptero nos permite en un día recorrer 20 mil hectáreas. Uno puede ver un lote de 100 hectáreas en segundos y si necesita se posa sobre la superficie o sobrevuela a baja velocidad y luego puede trasladarse en poco tiempo a otro lote y así de una forma muy eficiente. Los inconvenientes se pueden detectar en forma temprana y actuar a tiempo para que no genere pérdidas”, destacó Cerioni.

La ecuación entre la posibilidad de adquirir un helicóptero para utilizarlo como herramienta del campo sobre los otros vehículos que utilizan habitualmente los productores agropecuarios es más económico, según el productor manicero cordobés. “Un helicóptero como este cuesta 500 mil dólares, pero en nuestra planta ha demostrado que el incremento de productividad por este gasto lo paga solo porque en una o dos campañas lo pagamos por haber subido la cantidad de quintales de rendimiento, simplemente por la presencia aérea que nos permite ver cada rincón de cada lote”, afirmó Cerioni.

Muchas consultas en Aeroaplica

El sector de aeroaplicación en AgroActiva se consolida con cada nueva edición de la exposición por las atractivas propuestas que genera año a año a los visitantes y por las novedades que muestran los expositores en el espacio, donde se conjugan las aeronaves, con la carpa de charlas y conferencias, las marcas de aviones y las empresas de insumos y servicios para la aviación.

Es que las aeronaves cada vez se instalan como una herramienta más de trabajo para las tareas agrícolas y se imponen por los beneficios de rendimiento en las aplicaciones cuando los vehículos terrestres no pueden llegar o se requiere abarcar una vasta zona en poco tiempo.

Los visitantes de la muestra a campo abierto, además del sector estático de los aeroaplicadores, pudieron disfrutar de la versatilidad de estas aeronaves para las aplicaciones en el campo en las demostraciones dinámicas.

Aviones Trush

El ejecutivo brasilero Arthur Lorga es el vicepresidente de financiamiento para América Latina de la empresa de aviones de aeroaplicación “Thrush Aircraft”. En diálogo con la prensa Lorga ha mostrado su satisfacción por estar presente en AgroActiva exhibiendo sus aeronaves.

La presencia de Trush en AgroActiva ya es un clásico y “cada año vemos que crece más, que hay más convocatoria, más gente y más aviones en AeroAplica. Y sobre todo la importancia que la aviación se haga conocer cada vez más al público en general”, concluyó Arthur Lorga.

Aviones Tecnam

El mendocino Mario Cardama viene de una familia de empresarios de aviación ya que su padre se dedica a la comercialización de aeronaves y actualmente en Rivadavia desde la firma Aerotec venden aviones Tecnam.

Las expectativas de la firma mendocina de estar en AgroActiva fueron “muy buenas porque venir a la Pampa Húmeda y estar en el polo central de la agricultura del país. Conocemos todas las necesidades del país”, aseguró el empresario mendocino.

Combustibles aeronáuticos Shell

Nicolás Corti es director de la empresa Calcor S. A., que comercializa aerocombustibles y aerolubricantes Shell en San Fernando.

Estuvieron presentes en el espacio de Aeroaplica con un stand donde exhibieron sus productos de combustibles y lubricantes y las herramientas aeronáuticas Snap-On y presentaron productos coadyuvantes del laboratorio Agri Marketing.

El joven ejecutivo destacó que es la primera vez que participaron como expositores en AgroActiva porque siempre lo hacen en exposiciones específicas de aviación: “Es productivo estar en este tipo de eventos porque siempre algún negocio se logra cerrar y llegar al cliente específico del sector agropecuario”.

Las consultas en el stand han sido de clientes del sector específico de la aviación acostumbrados a utilizar estos productos “y en este caso son los aplicadores quienes están interesados en nuestros productos”, señaló Corti.

AgroActiva emociona rescatando los valores del campo

El premio a la Familia Rural del Año fue para los Abrate, productores tamberos de la cuenca lechera santafesina. Oriunda de la Colonia Galisteo, sus integrantes se dedican al tambo. Es la cuarta generación de productores en el campo.

DE LA REDACCION. La última jornada de AgroActiva fue signada por las consultas en los stands, mucho público consultando con los vendedores sobre presupuestos para la compra de equipos, asistiendo a los remates de diferentes razas de ganado mayor y menor, realizando algún vuelo de bautismo en Aeroaplica, sacándose alguna foto con pilotos de Turismo de Carretera o llevando a los más pequeños a jugar en las múltiples atracciones que ofrece la muestra que finalizó ayer en Cañada de Gómez.

AgroActiva no deja de emocionar al sector agropecuario con sus tradicionales eventos que rescatan los valores más profundos de la vida en el campo. El premio a la Familia Rural del Año fue para productores tamberos de la cuenca lechera santafesina.

Oriunda de la Colonia Galisteo, a 40 kilómetros de Rafaela y a 27 de Sunchales, la familia Rural del Año se dedica al tambo.

Está integrada por Carlos Lorenzo Abrate, de 57 años; su esposa Susana Blázquez y sus seis hijos: Andrés de 33; Nicolás de 31; Gonzalo, de 29; Rodrigo de 22; María Florencia, de 20 y Carla, de 19.

En el campo vive Nicolás, que es técnico superior en agronegocios y está próximo a casarse con su novia y va a vivir en el campo, tras once años de noviazgo. Andrés estudió perito clasificador de cereales. Gonzalo es radiólogo pero se ha reincorporado a la actividad familiar. Rodrigo estudia agronomía, María Florencia es contadora y Carla maestra jardinera.

Esta es la cuarta generación de productores en el campo. La actividad se inició con Francisco, abuelo de Carlos. Poseen 100 hectáreas en las que se dedican al tambo y recría de vaquillonas. Tienen 120 vacas lecheras en ordeñe. La calidad de la producción queda evidenciada en que Sancor la utiliza para la elaboración de leche infantil. Desde hace casi dos décadas se efectúa inseminación artificial para mejorar la genética del rodeo.

Es de destacar que los seis hijos han estudiado. La escuela primaria la hicieron en la escuela rural Fragata Libertad de Colonia Galisteo y el secundario en la Escuela Agrotécnica de Ataliva.

A la actividad en el campo propio la familia Abrate le suma el arrendamiento de 82 hectáreas; parte de cuya producción se destina al tambo y parte se vende.

El premio a la Familia Rural del Año es un gran reconocimiento a la gente que sigue viviendo en el campo como una decisión de vida y encuentra el progreso familiar sin necesidad de abandonar el lugar donde trabaja la tierra. Además los Abrate recibieron premios materiales brindados por empresas expositoras de la muestra. Los responsables de la radio cordobesa Cadena 3 y Fiat Argentina entregaron a la familia Abrate una camioneta Fiat Strada. Y también entregaron presentes las empresas Periódico ABC Rural, el semillero KWS, la cooperativa vitivinícola Fecovita y la marca de vehículos Chevrolet.

Comentá la nota