Agreden y asaltan salvajemente a un taxista

Agreden y asaltan salvajemente a un taxista
San Juan.- El hombre levantó a dos sujetos en la Plaza 25 de Mayo. Los delincuentes le indicaron el lugar de destino y al llegar lo amenzaron, agredieron y asaltaron.
El hombre nunca pensó que dos jóvenes, quiénes supuestamente salían de rendir de una escuela, iban a ser los que finalmente lo asaltaran y lo atacaran salvajemente al llegar a destino.

Héctor Roland (60), domiciliado en calle Gaspar Vitazz al 28 de la villa San Patricio, Chimbas, y empleado de la empresa Radio Taxi Libre, cerca de la 1.30 de ayer, tomó un pasaje en la Plaza 25 de Mayo y los dos sujetos le dijeron que los llevara hasta Comandante Cabot y Mendoza, Rawson.

“Cuando levanté el pasaje, los jóvenes me dijeron que recién habían salido de rendir y que se les había pasado el colectivo”, contó la víctima.

Al llegar a las arterias mencionadas anteriormente, los sospechosos le dijeron al taxista que doblara por Cabot al oeste y a la altura de calle Ramón Lucero, lo hicieron frenar. En ese momento, uno de los individuos se bajó del rodado y el otro se metió la mano en el bolsillo como si fuera a pagar, detalló el perjudicado.

“Hasta ese momento no pensé nada raro, pero el joven que se había bajado sacó un cuchillo Tramontina y me amenazó. Me dijo, ‘Dame la plata hijo de p..., dale que te voy a matar’ y me quedé sorprendido”, así, amedrentó el delincuente al taxista.

Casi sin posibilidad de enfrentarse con ambos malhechores, Roland se abocó solamente al que tenía el arma blanca, ya que le tiraba puntazos a la altura del cuello y el damnificado no podía hacer otra cosa que defenderse con sus manos. A todo esto, el segundo sujeto le robó el tarifador, $200 en efectivo y el radio comunicador.

Afortunadamente, el taxista logró bajarse del rodado y se enfrentó mano a mano con el malviviente armado.

“Por suerte, cuando me bajé le pude poner una piña en la cara y lo tiré al piso”, explicó la víctima al referirse al encuentro con uno de los asaltantes. Fue en ese instante en que los malhechores tomaron lo sustraído y abandonaron el lugar a pie, por un descampado.

El tremendo alboroto que se originó en la zona, alertó a los vecinos del lugar, quienes rápidamente le brindaron ayuda y apoyo a Roland. Según afirmó el hombre, una mujer lo hizo pasar a su casa, lo lavó y le dio un trapo para detener la hemorragia en ambos brazos.

Luego de que calmara el sangrado, el hombre tomó su automóvil y se dirigió hasta el Servicio de Urgencia del Hospital Rawson.

En el nosocomio, el taxista fue curado de las heridas cortantes que presentaba en ambos brazos.

“Por suerte la saqué barata. Este trabajo me encanta, vivo de esto y no pienso dejar de trabajar”, sentenció con firmeza Héctor Roland.

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