Tras la renuncia del ministro de Justicia, se alejó el titular de Renovación Nacional, el partido del jefe de Estado.
La renuncia, hace dos días, del ministro de Justicia chileno desató una crisis en la coalición gobernante que amenaza con dejar profundas heridas. A la salida del ex titular de Justicia, Teodoro Ribera, investigado en casos de corrupción, ahora se agrega que el líder de Renovación Nacional (RN), el senador Carlos Larraín , quien dejó la dirección del partido del presidente Sebastián Piñera. Esta última noticia hizo aflorar las quejas de distintas agrupaciones del oficialismo hacia la forma de proceder del mandatario tildada de personalista.
La controversia se desató cuando la mesa directiva de RN emitió una declaración pública en la que “deploraba” la renuncia de Ribera y cuestionaba la posición de Piñera en el conflicto.
“El partido no pretende desconocer las facultades presidenciales en esta materia. Pero creemos que debe existir una coordinación entre el Gobierno, el Partido y nuestros militantes, sean ellos dirigentes o no, que muchas veces se sintieron justificadamente frustrados”, señalaba el texto.
Pero la polémica siguió en ascenso y después del pronunciamiento, Larraín anunció que daría un paso al costado para demostrar su molestia por la situación que afectó a Ribera, considerado un emblemático dirigente. “ Este gobierno no entiende nada de manejo de crisis” , expresó Larraín en la nota de renuncia dirigida a RN.
Las primeras diferencias surgieron en una reunión entre los directivos de RN y el ministro del Interior, Andrés Chadwick, en la que el partido exigía al Gobierno que el reemplazante de Ribera surgiera tres candidatos.
Fuentes citadas la prensa informaron que la forma en que se planteó la terna no le agradó a Chadwick, quien inmediatamente le manifestó a Larraín que “ni él ni el Presidente aceptarían presiones ni chantajes de un partido político” .
Aún cuando la seleccionada por Piñera para la cartera de Justicia, Patricia Pérez, estaba entre los tres candidatos de RN, el partido emitió esa declaración pública crítica con la renuncia de Ribera y con el manejo del conflicto.
Por otro lado, el vicepresidente de RN, Manuel José Ossadón, confirmó que la renuncia de Larraín no se debió sólo a la salida de Ribera del Ministerio de Justicia, sino a una difícil relación con el Gobierno. “Esto no es una ‘pataleta’ de Carlos Larraín, esto está saliendo por una relación súper difícil del gobierno con los partidos políticos y sobre todo con Renovación Nacional. Quien manda hoy día la agenda es la Unión Demócrata Independiente (UDI)”, expresó Ossadón. La UDI es el otro partido político creado por estrechos colaboradores de Augusto Pinochet y que junto con RN conforman la alianza que apoya a Piñera.
Los principales dirigentes de RN se mostraban ayer preocupados respecto de cómo esto podría afectar al proceso de primarias que debe enfrentar el precandidato Andrés Allamand.


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