BRISBANE (AFP).- Nuevas lluvias provocaron ayer súbitas crecidas y la muerte de otras ocho personas en el nordeste de Australia, afectado por inundaciones sin precedente.
Durante el fin de semana fuertes precipitaciones aumentaron la crecida de los ríos y ayer un torrente de agua se precipitó por las calles de Toowoomba, al oeste de Brisbane, donde cuatro personas murieron y hay 11 personas desaparecidas.
"La naturaleza se cebó con la región de Toowoomba", dijo Anna Bligh, primera ministra de Queensland. "Es el día más sombrío de la última quincena", añadió.
Al norte de Brisbane, la ciudad de Gympie estaba cortada en dos por las aguas.
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