Alrededor de cincuenta manifestantes cortaron la calle frente a la delegación local del IPAV, cerca del mediodía, en reclamo por casas de barrio.
En horas de la madrugada, una joven madre con dos hijos usurpó una casa de barrio desocupada, en intersección de calles 107 bis y 108. Intercedió la policía y el fiscal de turno y lograron convencerla que desaloje el lugar.
Luego de conocerse el listado de 380 nuevo adjudicatarios en Pico, para el barrio de viviendas próximo a inaugurar en cercanías del Regimiento, varios vecinos reclamaron en la oficina local del IPAV el mismo martes. Pero los manifestantes, en su mayoría mujeres con varios niños, se volvieron a instalar hoy por la mañana temprano en calles 21 y 28. Al mediodía, y ante la falta de respuestas, decidieron cortar la calle y prender gomas.
Uniformados de la Comisaría Segunda custodian el lugar, mientras que el comisario Mauro Bertone garantizó la libertad para reclamar en la vía pública, bajo advertencia que no se registren roturas, ni enfrentamientos. Desde la sede local del IPAV, aseguraron que extenderán el horario de atención hasta la tarde, para escuchar cada uno de los reclamos.
Mientras los manifestantes solicitan que se les firme un documento, donde el organismo de viviendas les garantice una casa en ésta, o la próxima entrega, también dispararon públicamente varias denuncias sobre casos mal adjudicados. Aunque hasta el momento, no se pudo obtener confirmaciones sobre las denuncias concretas, que deben efectuarse en instalaciones del Club Cultural Argentino, donde se atenderá hasta el jueves 10 de marzo.
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