Se agrava el conflicto de la firma Impresores en el Parque Industrial

Se agrava el conflicto de la firma Impresores en el Parque Industrial
El conflicto de los trabajadores de Impresores en el Parque Industrial de Pilar (PIP) se agrava y se acerca otra vez a la posibilidad de un bloqueo a los accesos si no hay acuerdo.

Ayer, los operarios realizaron un acto en la puerta de la planta con el apoyo de numerosas agrupaciones sindicales, comisiones internas y el Partido Obrero.

Tras el acto, decidieron marchar hasta la administración de la Cámara Empresarial del Parque Industrial de Pilar (CEPIP) y entregar allí el petitorio que aseguran los responsable de la empresa no quisieron recibir.

Según los trabajadores, el conflicto fue acrecentándose a medida que los empresarios se mostraron reacios al diálogo.

Los puntos más fuertes del reclamo son la reincorporación del trabajador, Diego Miranda, despedido según remarcan por persecución gremial, Piden también la recategorización de los operarios, el pago de las horas caídas y el transporte que los lleve hasta la planta.

“Hasta ahora no tuvimos más respuestas que las intimidaciones con el ingreso de la policía y una fiscal que al final no lo era”, explicó uno de los delegados, Nahuel Cañete.

El trabajador fue quien le entregó en mano el petitorio a una de las empleadas de la administración, explicándole: “los trabajadores queremos dejar constancia que intentamos el diálogo con la patronal y ellos se negaron a hacerlo y que de no tener respuestas nos estaría obligando a tomar medidas drásticas a las cuales no queremos llegar, como el corte de los accesos al Parque Industrial”.

Medida

Con la planta en asamblea permanente y cumpliendo una semana sin producir, los trabajadores de Impresores que se encontraban cumpliendo su turno, participaron del acto puertas adentro.

Tras la presentación de todos los sindicatos, agrupaciones, comisiones internas y partidos políticos que estuvieron en el lugar o adhirieron a través de escritos, decidieron marchar por la Calle 9, una de las arterias principales del complejo fabril, a lo largo de unas 6 cuadras hasta la CEPIP.

Allí se generó cierto caos vehicular y se formó una larga fila de camiones durante pocos minutos y fue la única interrupción que los trabajadores de Impresores provocaron a sus pares. Mientras que durante el resto del acto, solo bloquearon el acceso a la planta en conflicto.

La firma cumplirá hoy su séptimo día de asamblea permanente sin producción y las respuestas no llegan por parte de los empresarios

Según remarcaron, de 250 operarios que tiene la empresa, solo 80 no se sumaron al reclamo y ayer fueron beneficiados con el día libre. “Es para evitar que se sumen a nuestra lucha, porque muchos de ellos están a punto de hacerlo”, remarcaron desde el interior de la planta.

Reacción

Según contaron los delegados las reacciones por parte de los empresarios no fueron las esperadas. En ese sentido remarcaron que tras el último bloqueo a los accesos, el pasado 10 de septiembre, decidieron levantar el corte para dialogar con Sebastián Recio, uno de los titulares de la firma y con quien discuten los reclamos.

“Intentamos sentarnos para acordar y respondió suspendiendo a uno de los compañeros que participó de la protesta”, explicó Cañete.

Mientras que recordaron los hechos de los últimos días cuando la policía irrumpió en la planta con una supuesta orden de desalojo.

“Fue una clara intención de intimidarnos, intentaron romper una asamblea permanente con la policía y una mujer que se presentó como fiscal y terminó siendo una asistente de la Fiscalía”, contó Cañete.

Al mismo tiempo, el trabajador señaló que el ingreso de los patrulleros con seis uniformados no fue la única intervención de la policía en el predio privado de la planta.

“Ya habían intentado desalojarnos de la puerta sin orden alguna, ni motivos”.

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