Se agrava la amenaza terrorista en Mali y crece el temor en Europa

Se agrava la amenaza terrorista en Mali y crece el temor en Europa
Francia anunció un aumento de sus tropas; los rebeldes islámicos amenazan con "una interminable guerra"
Tras cuatro días de ofensiva militar francesa en Mali, el presidente galo François Hollande anunció un aumento de tropas a la espera de la llegada de las fuerzas africanas para enfrentar a los grupos armados islamistas. "Por ahora tenemos 750 hombres y eso aumentará (...) para que luego podamos dejar lo antes posible el lugar a las fuerzas africanas", aseguró el mandatario durante una visita a la base naval "Campo de la Paz", donde ya están desplegados los soldados franceses.

Francia "continuará manteniendo fuerzas en tierra y en el aire", agregó el presidente francés, según el cual el despliegue de la fuerza africana "tomará alrededor de una semana".

Hollande anunció que "nuevos ataques" lanzados anoche "alcanzaron su objetivo" en Mali, donde los rebeldes se vieron obligados a evacuar las grandes ciudades del norte que ocupaban, después de bombardeos de las fuerzas francesas, pese a que mantienen el control de la ciudad de Diabaly, en el centro del país.

Asimismo, el ministro francés del Interior, Manuel Valls, se mostró hoy prudente sobre las amenazas de los rebeldes que ocupan el norte de Mali de organizar atentados en Francia e insistió en que se va a mantener "la mayor vigilancia".

Valls, en una entrevista radiotelevisada, señaló que hay "una amenaza presente" de atentados terroristas en Francia, como lo pusieron en evidencia las masacres cometidas en marzo en Toulouse y su región por el joven integrista Mohamed Merah, y también el desmantelamiento en septiembre de una célula que "iba a pasar a la acción".

Sin embargo, al ser consultado en concreto sobre la amenaza de actuar contra Francia de los grupos que controlan el norte de Mali en represalia por la operación militar francesa, respondió que "hay que ser prudente". "Me cuidaré de dar una respuesta definitiva", concluyó. Puso el acento en que "hacemos frente a un enemigo exterior y a un enemigo interior" y que los servicios secretos "están particularmente atentos" dentro y fuera de Francia.

Ayer, los rebeldes islamistas, vinculados con Al-Qaeda, lanzaron un inesperado contraataque que les permitió apoderarse de la ciudad de Diabaly, en el centro del país, y prometieron a Francia hacerle ver "las puertas del infierno" y "una interminable guerra" como la de Afganistán. "Francia abrió las puertas del infierno para todos los franceses. Cayó en una trampa mucho más peligrosa que Irak, Afganistán o Somalia. Y esto no es más que el comienzo", lanzó por la radio francesa un desafiante Omar Ould Hamaha, vocero del Movimiento por la Unidad y el Jihad en África del Oeste (Mujao), uno de los grupos islamistas que conforman la nebulosa de Al-Qaeda en Mali.

Desde el lanzamiento de la operación Serval, la fuerza aérea francesa bombardea intensamente a los rebeldes en las zonas desérticas del norte del país, controladas desde abril por grupos islamistas liderados por la agrupación Al-Qaeda en el Magreb Islámico.

Los militares franceses intentan detener la progresión de esos grupos hacia Bamako, la capital. Al mismo tiempo, bombardean las posiciones donde los jihadistas tienen sus depósitos de combustible y de armas.

Francia parece totalmente decidida a poner fin a la dominación islamista en el norte de Mali, que, a juicio de la comunidad internacional, podría transformarse en la plataforma de lanzamiento de ataques terroristas contra Occidente.

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