Agoniza la SIDE en Junín

Agoniza la SIDE en Junín

Un día antes de la muerte del fiscal Alberto Nisman, LA VERDAD publicó en tapa “Ricardo Trigo: Servicio”. Por primera vez desde la década del setenta un medio nacional se animaba a blanquear el infierno de convivir con colaboradores (aunque fueran colaboradores lejanos) de “Jaime” Stiusso.

La elección de esa fecha fue cualquier cosa menos casual. Los servidores del ex espía siempre fueron hábiles a la hora de generar miedo, pero desde la salida intempestiva de su jefe intensificaron la presión. Somos la única publicación que no sólo adelantó que algo fuerte ocurriría en el país (pueden volver al artículo y comprobarlo); a partir de ahí decidimos quemar las naves y a pesar de las amenazas constantes, salir con los tapones de punta.

Aquellos juninenses que por una razón u otra vienen conviviendo con el “mal” y a veces sacando provecho de esa convivencia, deberían tener en cuenta que se trata de un ejército en retirada; obvio que todavía pueden hacer daño y, seguro, nosotros seremos su blanco preferido otra vez. A pesar de eso sabemos que están dando las últimas hurras. Desde grandes empresarios que consiguieron facturas truchas a jugadores empedernidos que buscaron amparo, o políticos narcos que se creían seguros gracias a sus vínculos, todo ese universo de protegidos está desapareciendo (y lo hace con asombrosa rapidez). Don “Jaime” puede haberle asestado un golpe duro a este gobierno, a cambio y como paradoja de lo ocurrido con el fiscal Neisman, el precio a pagar por el hombre más poderoso de Argentina fue su propio “suicidio”.

Ya nada será igual.

Gracias por los servicios

La ex SIDE se nutría de soplones de los setenta, policías retirados a la fuerza y otros especímenes por el estilo. No todos cobraban un sueldo sino que iban creciendo en el rol de buchones gracias a su capacidad de ir copando espacios de importancia, o de mantenerse a flote con miserias tales como vivir de las señoras mayores (ya hablamos de esto).

LA VERDAD siempre estuvo en la mira por su relación con la Iglesia (también hay hombres de la SIDE en esta institución), y en los últimos años tomó notoriedad por su lucha contra el narcotráfico y la entronización de Francisco en Roma. Claro que no somos el único medio donde los gusanos intentaron hacer nido, más aún, hay proyectos periodísticos enteros cuya estructura se vincula a la Secretaría de Inteligencia. Contra lo que se cree la Secretaría no los ayuda de manera directa con dinero ya que sería imposible sostener estas redes a nivel nacional. En los casos más importantes compran a algún periodista en particular; por lo general buscan anunciantes entre aquellos que se oponen a una limpieza en la ciudad o están muy comprometidos en chanchullos varios. En ese sentido las inversiones publicitarias locales son tan evidentes que no vale la pena señalarlas. ¿De qué viven ciertos emprendimientos?, se pregunta la gente. Bueno, ahora ya lo saben. En mi caso me enorgullezco de algunos anunciantes que no tengo…

Con Stiusso en desgracia, convertido en garganta profunda por el oficialismo, los services locales andan asustados. Ya comenzaron a blandir su relación con Fernando Pocino (el otro gran espía); mienten, sólo Stiusso manejaba este sistema de “bocas flojas”. Don “Jaime” les regalaba reuniones en la Secretaría con el fin de mantenerlos contentos, Pocino cree que esta red nacional de alcahuetes da más dolores de cabeza que otra cosa y propondrá desactivarla. Su argumento es música para los oídos de este gobierno: La mayoría se formó “en” o “con” gente de los setenta, desconectarlos no será difícil ya que además de haber perdido el poder tienen una historia personal que los compromete y mucho.

Está de más decir que no lo hace de “bueno”. Stiusso cayó por tener una banda con demasiadas bocas que incluso comenzó a inventar. Pocino cree en una inteligencia más concentrada en lo trascendente.

Los servicios están descubriendo algo: Las carpetas de la ex SIDE no sólo fueron pensadas para atacar al enemigo, el oscuro currículum de los propios es la mejor arma a la hora de dejarlos en banda cuando sea necesario. Y ese día está llegando.

 

El pájaro canta hasta morir

Los servicios juninenses se creen omnipotentes porque manejan información confidencial de sus “clientes”. Ese poder los hace seguir cantando como si nada ocurriera. Claro que tarde o temprano serán alcanzados por la realidad, primero se les cortó el chorro informativo (esto es evidente en el caso Nisman), segundo está en nosotros tratar de extirpar las pestes cueste lo que cueste. Se acabaron los tiempos de vivir con temor a un incendio, amenazas y otras persecuciones (los tentáculos de estos personajes están detrás de todos). Sé que es difícil pero invito a mis colegas a practicar la misma depuración, a no desaprovechar esta purga que es alentada desde el mismo centro del nido.

En lo personal no me gusta el cartel de “Yo soy Nisman”, ni siquiera podría afirmar que es un héroe ya que falta mucho por caminar. Tampoco me sumo a la marcha de los fiscales, sospecho que si la justicia tuviera menos privilegios (no más) el narcotráfico y otras pestes tendrían hombres decididos a combatir. El gobierno puede ser uno de sus enemigos, no el único. Por qué no enfrentan también a los narcos y otros delincuentes. Voy a decir una barbaridad: Argentina está como está, justamente, porque tiene pocos fiscales, periodistas, curas y gobernantes que den su vida para salir del pantano en que estamos metidos. Al fin del día estamos desprotegidos y hay que asumirlo.

Una sola cosa es cierta: La debacle de un solo hombre de la SIDE dejó expuestos a un par de vivos que vivían de las debilidades de muchos juninenses. Sé que ninguno de ellos lo va agradecer pero “De nada” por liberarlos.

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