La mujer espera una muerte en la horca
TEHERAN (ANSA).- El gobierno de Irán anunció ayer que la "decisión final" sobre el caso de Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer condenada a morir en la horca por adulterio y complicidad por el asesinato de su marido, sigue su curso y "aún no fue tomada", tras los fuertes rumores que sostenían que era inminente su ejecución.
En medio de una fuerte presión de la comunidad internacional, que ya había reaccionado con indignación a la condena contra Ashtiani a ser lapidada, el canciller iraní, Manuchehr Mottaki, especificó durante una visita a Georgia que el análisis del caso "proseguirá según lo establece la ley".
"La señora Ashtiani no fue ejecutada hoy [por ayer], pero para ella la situación es peligrosa", dijo la vocera del Comité Internacional contra las Ejecuciones, Mina Ahadi, que anteayer había anunciado el cumplimiento de la sentencia en la jornada de ayer. El comité expresó luego en un comunicado que Ashtiani enfrenta la amenaza de una ejecución inminente y consideró que "las protestas globales alcanzaron por el momento a evitar su ejecución".
El caso de Ashtiani salió a la luz el pasado verano, cuando el primer abogado de la acusada, Mohammed Mostafei, reveló que, tras agotar todas las vías legales y en un proceso poco transparente, la mujer había sido condenada por adulterio y que sería lapidada hasta la muerte.
La pena despertó una ola de duras críticas y protestas internacionales, que llevó al régimen iraní a suspender la condena a lapidación para luego reemplazarla por una sentencia a la horca al alegar que el asesinato -un crimen más grave que el adulterio en Irán- se castiga con ese método de pena de muerte.
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