La Afip envió 3.100 notificaciones a productores sojeros de nuestra región

La Afip envió 3.100 notificaciones a productores sojeros de nuestra región
Con esto, buscan forzar la venta. Desde la Sociedad Rural de Junín, su presidente, Rafael Torello, reconoció que existen inspecciones y cuestionó que “no tienen un fin claro”. Mañana el campo se reúne en Pehuajó, con estos operativos en la agenda.
Mientras la creciente presión de la Afip para forzar la venta de la soja retenida será uno de los puntos a tratar en la reunión de mañana en la Sociedad Rural de Pehuajó, donde la Mesa de Enlace evaluará un plan de acción contra la política del Gobierno, este diario pudo averiguar, de fuentes confiables, que en la Región Junín se enviaron 3.100 notificaciones a productores sojeros, donde los intiman a que, en un plazo de 15 días, informen la cantidad de toneladas de soja almacenadas en silos.

Desde la delegación regional de Afip con asiento en nuestra ciudad evitaron dar información al respecto, lo mismo que a nivel central, adonde este diario elevó las consultas, tanto por vía telefónica como por correo electrónico.

Como adelantó este diario, en exclusiva, distintos campos del distrito juninense fueron visitados en los últimos días por inspectores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), según confió a DEMOCRACIA el presidente de la Sociedad Rural de Junín, Rafael Torello.

Torello dijo que las visitas de “los sabuesos”, además de ser sorpresivas, no tienen un fin claro.

“Llegan al campo, le preguntan al productor cuánta soja tiene y qué piensa hacer con ese cereal, entre otras cosas. Es decir que no van a entrevistarse con deudores y a intimarlos por la mora que registran, sino que hacen este trabajo que no nos queda claro a qué obedece pero nos preocupa mucho”, señaló el dirigente rural.

Reclamos del sector

Entre los principales reclamos de los chacareros, que serán expuestos y analizados en la reunión de mañana en Pehuajó, surge el pedido por mercados libres y transparentes, la queja por la falta de diálogo para resolver los problemas del sector, los “injustificados” embates del Gobierno al campo, y la alta presión impositiva.

Hoy, en tanto, el titular de la FAA, Eduardo Buzzi, se reunirá con el titular del gremio Uatre (Peones y estibadores rurales), Gerónimo Venegas, para tratar de sumar al sindicato a una serie de protestas que podría derivar en un paro nacional.

Tanto la entidad que conduce el santafesino, como la Sociedad Rural, Coninagro y Carbap (la principal representación bonaerense) se darán cita mañana en Pehuajó, con una agenda que mezclará reclamos tanto a la Nación como a la Provincia.

Según pudo saber este diario, los amplios operativos de la Afip para forzar la venta de la soja retenida por los productores -a raíz de la incertidumbre del sector sobre el valor real del dólar- será uno de los principales motivos para el inicio de medidas de fuerza, en el comienzo de un año en el que se calcula que el campo inyectará más de 30.000 millones de dólares a la economía nacional.

También hay disconformidad con la política impositiva del Gobierno de Daniel Scioli en Buenos Aires -reclaman que se revise el sistema de “multipropietarios” para el Inmobiliario Rural y que no se aplique el revalúo a los campos del Sudoeste-, lo cual explica que el primer encuentro de las entidades haya sido convocado en Pehuajó.

Caída de las exportaciones

Los datos difundidos la semana pasada por el Centro de Exportadores de Cereales indican que las Liquidaciones de Divisas de los Industriales de Oleaginosas y Exportadores de Cereales indican que la comercialización cayó durante las cinco primeras semanas de este año, con relación al mismo período del año pasado.

Es que en aquel año, se habían liquidado el equivalente a 1.940 millones de dólares mientras que este año fueron apenas 1.349 millones de dólares.

El análisis que hacen en el Gobierno, entonces, es que si a principios de enero de 2012, la tonelada de soja en Chicago cotizaba 436 dólares para llegar a los 453 al cierre del mes, y hoy la tonelada del poroto cotiza 547 dólares, es decir que, en un año, se incrementó un 20 por ciento, no tendría sentido atribuir a una baja cotización del commodity la renuencia a exportar de los productores.

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