Eso fue parte de relato que realizó ante el fiscal Christian Long, Mirta del Valle, acusada de haber matado de un disparo a su pareja, el ex jugador de Libertad y Comercial, Robinson Zambrano. El magistrado comentó que, entre otras cosas, la mujer, quien está embarazada de tres meses, dijo estar cansada de ser golpeada por su novio y aseguróque no se dio cuenta que lo había matado.
Hay que recordar que,el domingo por la madrugada, Del Valle mató de un tiro a su novio, Robinson Zambrano, luego de haber concurrido juntos a un boliche bailable de calle Mitre.
"Manifestó que al salir del local bailable, ella le explicó que quería ir al baño, que tenía muchísimas ganas de orinar y que estaba apurada por ir a su domicilio. Su pareja le dijo que quería fumar un cigarrillo, es una discusión banal por una cuestión del momento. Empezaron a discutir y fue objeto de golpes, al tiro al suelo, le pegó, eso fue visto por taxistas o remiseros del lugar", indicó el Fiscal.
Continuando con relato, Del Valle dijo que "paran un remis, van en busca de su hija menor que estaba al cuidado de una niñera. Una vez en el domicilio ella ingresa al baño a cambiarse de ropa y a orinar porque estaba apurada por eso".
"Su pareja ingresa, empieza una discusión verbal y luego física, donde la imputada manifiesta que fue objeto de golpes en los oídos, en las manos, que una vez caída al suelo le fueron propinados golpes en las piernas, manifestó que le pegaba en la zona vaginal porque el concubino decía que sus amigos le decían que a la mujer había que pegarle ahí porque no quedaban marcas", sostuvo.
"Ella manifestaba que estaba embarazada, que estaba la nena en la habitación y que se iba a despertar e iba a ver lo que pasaba. Está embarazada de 3 meses y sigue estándolo" añadió.
Según las palabras de la acusada, ella no buscó el arma sino que la misma estaba en un aparador de la vivienda y fue Zambrano quien la tomó y se la ofreció para que disparara.
"En el fragor de la discusión, mientras le pegaba en el suelo, el concubino agarra el arma de fuego y se lo da a ella diciendo: ¿estas cansada de mí? Matame”. Al principio el marido le decía matame pero el arma la tenía el y ella retrocedía. Luego, le da el arma a la imputada y la imputada manifiesta que cuando le da el arma, textualmente dice que se le escapó la bala y no escuchó la detonación", remarcó.
"A partir de ahí no se dio cuenta que le había pegado el disparo, el calibre 22 es un calibre pequeño. Sigue el forcejeo, él se le abalanza a ella, le saca el arma y hace el gesto de disparar en reiteradas oportunidades. Ella estaba en el suelo, él le hacia el gesto como que disparaba, entonces arrastrándose se metió en el dormitorio para ver si la hija había escuchado. Enciende el televisor, se cambia pero en ningún momento pensó que lo había matado", afirmó.
"Se había acallado, no escuchaba voces, sale y lo encuentra tirado boca abajo. Cuando le dice “dale, ¿Qué te pasa?” Porque manifiesta que cuando se embriagaba se quedaba dormido donde quedaba. Al darlo vuelta le ve una gran mancha de sangre en el pecho y ahí se da cuenta que le había efectuado un disparo. Agarra a su hija pequeña y va a la comisaria que queda a la vuelta", mencionó.
En este momento, la imputada está detenida y la calificación es "homicidio doblemente agravado", en principio, porque hubo una reforma en la que las parejas y concubinas se equiparan a los conyugues y, además, por el uso de arma de fuego.
"Su relato es convincente. Además, en el informe médico las lesiones que dice haber sufrido son constatables. Tiene hematomas detrás de los oídos, en las manos, en las piernas. Su relato condice con el informe médico. Su situación procesal hoy en día es detenida, hay que evaluar su estado de salud, su estado de embarazo y luego decidiré y solicitare lo que corresponda a su debido tiempo", aseguró Long.
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