Clave: "Es fundamental que los residuos se depositen cada uno en el recipiente que le corresponde. Actualmente, si uno va a una planta y abre una bolsa de residuos infecciosos, encuentra aerosoles, botellas de gaseosas, diarios, objetos cortopunzantes, descartables, remedios, restos anatómicos.
El concejal Leandro Altolaguirre advirtió sobre las notables y variadas carencias que existen en nuestra provincia a la hora de tratar los residuos. Insistió en que "la incineración enferma" y remarcó que en general "existe mucha desidia y falta de compromiso de las autoridades".
Altolaguirre señala que en Argentina "contamos con la legislación que establece las distintas alternativas tecnológicas y los recaudos que hay que tomar para hacer manejo saludable de los residuos patogénicos desde su generación, transporte, tratamiento y hasta su disposición final".
"Hay que tener en cuenta que algunas de estas tecnologías, como la incineración, son una mala alternativa para el ambiente y la salud. Estas plantas incineradoras deberían contar desde hace años con estudios previos de impacto ambiental para predecir las consecuencias que se conocen que generan a corto, mediano y largo plazo", apuntó.
El concejal dijo que "además deberían monitorearse las emisiones de gases, tratar los residuos líquidos provenientes de los filitos húmedos y vitrificar las cenizas residuales de la incineración. Y es necesario clasificar previamente los residuos para minimizar el riesgo de generación de dioxinas y furanos. Esto en la provincia de La Pampa no se realiza", aseveró.
"Dentro de los deshechos patológicos -explicó el titular de Alihuen- existen muchos productos clorados, que al momento de la incineración generan sustancias que se denominan dioxinas y furanos, estas son compuestos orgánicos persistentes y cancerígenos humanos ciertos. La liberación de las dioxinas a través de los residuos de la incineración ya sean sólidos, líquidos y/o gaseosos, expone a las personas a estas sustancias en forma directa e indirecta -como la alimentación- y puede generar distintos tipos de perjuicios a la salud incluyendo cáncer", precisa.
"Por otro lado -destaca Altolaguirre- es fundamental que los residuos se depositen cada uno en el recipiente que le corresponde. Actualmente, si uno va a una planta y abre una bolsa de residuos infecciosos, encuentra aerosoles, botellas de gaseosas, diarios, objetos cortopunzantes, descartables, remedios, restos anatómicos... Por ello es importante hacer una clasificación previa de los residuos, ya que de esta manera se minimiza la generación de residuos infecciosos".
"Existe mucha desidia y falta de compromiso de las mismas autoridades sanitarias, de los hospitales, clínicas, consultorios médicos y laboratorios. Por ejemplo, si uno introduce residuos que no son infecciosos dentro de una bolsa roja, éstos, automáticamente, pasan a serlo, simplemente por no hacer las cosas bien", ejemplificó.
Altolaguirre planteó que "hay lugares en nuestro país que están peores que otros, donde los residuos infecciosos terminan en una vereda, en un basurero donde está la gente trabajando y se expone a la población en forma innecesaria".
"Los residuos patogénicos deben tratarse seriamente. Primero, hay que minimizar la generación; luego, aplicar política de materiales, reemplazando aquellos materiales tóxicos por otros más inofensivos; y por último, darle el tratamiento más adecuado a cada uno de los residuos generados y disponerlos según sus características en los lugares correctos", completó.
"No incineremos. La incineración enferma. Exijamos que se tomen medidas amigables con la salud de la población", insistió finalmente.

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