CIUDAD DE MEXICO (EFE).- El gobierno mexicano espera a corto plazo un recrudecimiento de la violencia en el nordeste del país tras la caída, el 5 del actual, en Matamoros, del máximo líder del cartel del Golfo, Ezequiel Cárdenas Guillén, alias "Tony Tormenta".
"A corto plazo sí [habrá violencia]. Se genera una inestabilidad en el interior de las organizaciones criminales, pero de manera muy inmediata también lo que se va haciendo es pulverizando estas organizaciones criminales", declaró ayer a la cadena Televisa el secretario técnico y vocero de seguridad nacional del gobierno mexicano, Alejandro Poiré.
El líder criminal abatido era el "de más alto nivel de una de las principales organizaciones criminales del país y ciertamente la que tenía mayor fortaleza en el estado de Tamaulipas", indicó Poiré.
En lo que va del año más de 10.000 personas han sido asesinadas en México en acciones relacionadas con el tráfico de drogas y el crimen organizado, según un recuento publicado el 4 del actual por el diario Reforma .
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