En Salud reconocen que hay más casos de bronquiolitis, gripe y neumonía, aunque aclaran que no alcanza el nivel de brote.
El jefe del Programa de Epidemiología y Bioestadística, Cristian Cano, confirmó que la provincia actualmente atraviesa por un pico en las enfermedades respiratorias (gripe, bronquiolitis y neumonía), aunque señaló que la oleada no alcanza un nivel de brote.
“Tenemos muchos casos de enfermedades respiratorias pero que son las esperadas para esta época del año. Las manifestaciones están dentro de los parámetros normales”, destacó Cano, quien indicó igualmente que el Ministerio de Salud puntano estudia de cerca la situación ante la posibilidad que exista un incremento aún mayor en las afecciones. Por lo general, el pico de este tipo de dolencias acostumbra a verificarse entre la última quincena de junio y la primera de julio.
Las franjas de la población más vulnerables a estas enfermedades, y que deben recibir por ende mayores cuidados son los ancianos y los más pequeños. “Afectan más a los mayores de 65 años y a los menores de 2. Estos grupos pueden tener complicaciones con la aparición de cuadros de neumonía, que en algunos casos llega a tener un desenlace fatal”, advirtió Cano.
La mejor medida para evitar complicaciones es a través de la vacuna antigripal, que en el país se aplica de manera gratuita en todos los centros de salud públicos para las personas que integran los grupos de riesgo como embarazadas, mamás con bebés menores de seis meses, niños de seis meses a dos años, trabajadores de la salud, individuos con enfermedades crónicas y mayores de 65 años.
En San Luis la campaña antigripal 2013, que comenzó en marzo, exhibe buenas cifras, con una cobertura que llega al 85 por ciento para los grupos de riesgo y superior al promedio nacional.
Sin embargo, la jefa del Programa de Inmunizaciones del Ministerio de Salud de San Luis, María Esther Diángelo, afirmó que dentro de la población vulnerable hay grupos que están un poco rezagados en la provincia, como el de los niños de seis meses a dos años.
“Acá hay que recordarles a los padres que son dos las dosis que deben recibir los niños. Hay mamás que han llevado a sus hijos a los centros de salud solo una vez y olvidan que tiene que volver al mes para aplicarle el refuerzo. Es importante que cumplan estos pasos porque los niños pequeños siempre son los que más frágiles ante los microorganismos que hay en el ambiente”, señaló la funcionaria. La vacuna pediátrica posee la misma composición que la dosis para adultos (protege contra los virus A H1N1 y las cepas estacionales A H3N2 y B) aunque en una cantidad menor. La inmunización se aplica sin cargo a los grupos de riesgo en todos los centros de salud pública de la provincia.
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