Advierten que la industria alimentaria aún no logra adecuarse a la ley nacional

Durante una jornada en el Colegio Médico, profesionales de la salud señalaron que las exigencias de la nueva norma son difíciles de cumplir para los fabricantes.
A casi un año y medio de la entrada en vigencia de la llamada Ley Celíaca, aún son muchos los obstáculos que deben enfrentar quienes padecen esta enfermedad para acceder a una dieta libre de gluten.

Durante una charla brindada en el Colegio Médico de Río Cuarto, profesionales de la salud advirtieron que la industria alimentaria aún no ha logrado adecuarse a la legislación nacional, lo que se traduce en una falta de disponibilidad y altos costos de los productos aptos para celíacos.

En el marco de una jornada organizada por el Colegio Médico de Río Cuarto, la Sociedad de Alergia e Inmunopatología y el Instituto Cervantes, el licenciado en nutrición Andrés Biasi señaló que las exigencias planteadas por la ley nacional 26.588, reglamentada en mayo del año pasado, son difíciles de cumplir para los fabricantes de alimentos.

“La ley es un gran logro pero todavía tiene cuestiones que no están del todo claras y queda mucho por resolver”, dijo el profesional y coordinador de la carrera de Nutrición en el Instituto Cervantes.

La mencionada normativa surgió para dar respuesta a las dificultades que debían enfrentar las casi 500 mil personas que padecen celiaquía en nuestro país. La enfermedad se caracteriza por una intolerancia al gluten, proteína presente en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (TACC).

Consumir una dieta sin TACC es el único tratamiento posible para estos pacientes. Es por ello que el eje central de la ley aprobada fue garantizar el acceso de las personas celíacas a alimentos libres de gluten.

A su vez, en junio de este año el Concejo Deliberante de nuestra ciudad aprobó una ordenanza que obliga a los grandes supermercados a ofrecer este tipo de productos (ver recuadro).

Sin embargo, Biasi indicó que en Río Cuarto la escasa disponibilidad y los altos precios de los alimentos aptos para celíacos sigue siendo una realidad. A ello se suma que la mayoría de los alimentos existentes no tienen una calidad nutricional adecuada y que los comerciantes no cuentan con información suficiente sobre esta enfermedad.

Incluso, el nutricionista agregó que algunas empresas que trabajaban en el rubro dejaron de fabricar alimentos libres de gluten al no poder cumplir con las exigencias dispuestas por la ley nacional.

La situación local

“La reglamentación que se produjo el 4 de mayo del año pasado de alguna manera ha sido un logro para un montón de personas que hace mucho tiempo vienen luchando por esto, pero sigue siendo un tema complicado de resolver”, señaló Biasi en relación a la situación actual de esta problemática.

En ese marco, destacó que en Río Cuarto aún es difícil acceder a alimentos libres de gluten. “Sigue habiendo poca disponiblidad, poco acceso, son alimentos caros y lo que creo es que fundamentalmente está faltando información”, afirmó al referirse a la necesidad de que tanto los profesionales de la salud como los comerciantes y la población en general conozcan la celiaquía y los modos de abordarla.

A nivel local, tanto en los comercios de venta de productos como en los restaurants la oferta de alimentos para celíacos es muy escasa. Al mismo tiempo, la mayoría de los trabajadores y empresarios del rubro no conocen los principales aspectos de la ley nacional vigente.

“Hay que desarrollar nuevos productos, hay que tratar de mejorar la calidad y disminuir el costo, creo que ése es el desafío”, dijo el especialista ante este panorama.

Difícil de cumplir

Más allá del desconocimiento de la problemática, también se vuelve evidente que la fabricación y la distribución de alimentos aptos para celíacos en base a los parámetros establecidos por la legislación vigente son una exigencia difícil de cumplir.

“En realidad, para la industria alimentaria, la ley tal cual hoy está planteada es un desafío: me animaría a decir que es muy difícil poder hacerle frente, precisamente porque nosotros somos un país productor de trigo”, explicó el profesional de Cervantes al referirise a uno de los puntos que lleva a elevar de manera considerable el precio de los alimentos sin TACC.

El trigo no sólo se utiliza en productos de panificación sino que sus derivados se encuentran presentes en una gran cantidad de alimentos. “Entonces tratar de eliminarlos es dificil, y la ley en este caso es muy exigente”, acotó.

“Desde la reglamentación de la ley, muchas empresas que dentro de sus líneas de producción tenían un sector destinado a la elaboración de productos para celíacos lo han tenido que dejar de lado, precisamente porque la ley establece pautas muy estrictas de elaboración”, relató el profesional del Instituto Cervantes.

El Código Alimentario Argentino establece que los alimentos sin TACC deben contener hasta 10 miligramos de gluten por kilo de alimento -la mitad que en la mayoría de los otros países- para ser considerados como tales.

“Es un estándar muy alto para poder lograr dentro de la industria alimentaria. Hoy por hoy la industria no está preparada en la mayoría de los casos, y a nivel local más aún”, explicó el nutricionista.

A su vez, la norma aprobada establece que los productos para celíacos no pueden ser elaborados en la misma línea de producción que los alimentos tradicionales. Esto significa que un restaurant, por ejemplo, debería tener una cocina diferente solamente para elaborar alimentos sin gluten.

“Es económicamente inviable. La recomendación es la tercerización, o sea que aparezcan establecimientos que solamente se dediquen a la producción de este tipo de alimentos”, indicó Biasi.

Valor nutricional

Otro aspecto preocupante para las personas celíacas es la necesidad de acceder a alimentos sin gluten pero que posean valor nutritivo.

“Es una enfermedad que entre una de sus manifestaciones genera desnutrición, no como cuadro clínico sino la falta de algunos nutrientes por el síndrome de mala absorción que se produce”, explicó el nutricionista.

Y agregó que esta situación se agrava debido a que las harinas fabricadas para celíacos no están enriquecidas con las vitaminas que sí poseen los productos tradicionales con el fin de suplir las deficiencias de determinados nutrientes en la población.

La obligación de informar de manera visible aquellos alimentos libres de gluten es otra de las disposiciones impuestas por la ley nacional que encuentran dificultades a la hora de su cumplimiento.

La médica Graciela Varizat, quien también disertó durante las jornadas en nuestra ciudad, padece celiaquía y como paciente explicó las implicancias de no contar con información suficiente: “Si bien ha habido un cambio desde hace dos años y aparecen los signos en más productos, realmente es dramático. El hecho de que no podés consumir trigo no es tan difícil como el hecho de que todos los demás alimentos están contaminados: desde el dentífrico, la yerba mate, el té, el café”, enumeró.

“Hoy, el etiquetado nutricional le genera al consumidor más conflictos de los que realmente le soluciona”, concluyó Biasi al respecto.

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