El costo del traslado de personal y los problemas enológicos son las principales causas. Desde el Gobierno afirman que los trabajadores no pierden beneficios sociales.
Es un problema que parece inevitable y genera inconvenientes en la planificación de los bodegueros, además de mayores costos de producción.
Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, comentó que, aunque los días más complicados en cuanto a disponibilidad de obreros de viña todavía no llegan, "se puede prever que habrán dificultades como el año pasado".
"Nada ha cambiado respecto de la temporada 2012, por lo que se sabe que los problemas persistirán", indicó.
También Fernando Podestá, director de la empresa de recursos humanos Manpower, opinó que "sin duda pueden surgir problemas durante la plena cosecha", aunque en su caso fue más cauto y prefirió aclarar que por el momento estas dificultades no se sienten en Mendoza.
Diferente es el caso de la provincia de San Juan, donde Podestá contó que ya hay problemas para responder a la demanda de cosechadores.
Desde la empresa Master Consulting, Carlos Caselles aseguró que "ya falta gente y el problema se va a agravar en los próximos días.
Por su parte, Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), destacó que la falta de mano de obra para la cosecha es un problema crónico, que lejos está de resolverse.
Además, debe tenerse en cuenta que este año casi la totalidad de las frutas de verano tuvieron niveles de producción mucho mayores que en la temporada anterior, con algunas excepciones como la cereza.
Causas y consecuencias
El gerente de la UVA se encargó de diferenciar algunos de los causantes de la escasez de mano de obra. En primer lugar, mencionó que existen cuestiones culturales y estructurales que influyen negativamente sobre la cosecha.
"Cada vez hay menos gente que quiere ir a cosechar. Antes existían colegios que preparaban para la actividad, pero con el tiempo la urbanización le fue ganando a la ruralidad", señaló Villanueva.
El dirigente señaló además que, a diferencia de hace algunos años, hoy es más difícil compensar la falta de cosechadores locales con personal proveniente de otras provincias.
"Se trae gente del Norte del país pero hay que ir a buscarlos y esto acarrea problemas de logística y mayores costos. Claro está que hay empresas de recursos humanos que se encargan de eso, pero aun así no se cubre la demanda".
Coincidió en este punto Carlos Caselles y aportó que "las exigencias estructurales son cada vez mayores y no cualquier establecimiento puede cubrirlas".
Además, a las causas mencionadas por Villanueva, agregó que cada vez hay menos gente en las áreas rurales y menos trabajadores dispuestos a trabajar. "Muchos son inmigrantes que evitan la cosecha porque el trabajo se ha blanqueado y temen tener algún problema de papeles".
Como consecuencia, los profesionales consultados coincidieron en que en muchos casos la uva no llega a cosecharse en su momento ideal.
"Hoy los enólogos son muy exigentes en cuanto al momento y la forma exacta en que debe ser levantada la uva. Si no se cumple con lo previsto da lugar a problemas enológicos", aportó Juan Carlos Pina.
Villanueva se mostró de acuerdo con la declaración del gerente de Bodegas de Argentina e hizo hincapié en la carga monetaria que trae aparejada la falta de mano de obra. "De una forma u otra la cosecha se termina de levantar pero los atrasos por poco personal implican mayores desembolsos de dinero para compensarlos", aclaró.
Otra consecuencia es la mayor presencia de cosecha mecánica aunque, claro está, no todos los viñedos se encuentran en condiciones óptimas para recibir este tipo de asistencia mecánica".
Trabajo en blanco y salarios
El año pasado el gobierno implementó un Convenio de Corresponsabilidad Gremial a través del Ministerio de Trabajo. El ministro de Agroindustria y Tecnología, Marcelo Barg, comentó que en líneas generales el programa funcionó bien, ya que aumentó el registro en blanco. "Sirvió tanto a los empleadores como a los trabajadores", remarcó (Ver aparte).
En tanto, Martín Hinojosa, subsecretario de Industria, confirmó que el programa se mantiene.
En otro punto, el subsecretario de Industria recordó que "ningún trabajador pierde el beneficio de las asignaciones familiares una vez finalizada la cosecha".
Otro tema clave para la cosecha vitivinícola es la resolución de las negociaciones paritarias. En este sentido, José Antonio Arias, vocero de la Federación de Empleados Vitivinícolas y Afines, informó que aún no hay avances significativos. Por el momento se mantiene una propuesta del sector gremial por un aumento del 35%, que habría sido rechazada por los empresarios.

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