La semana pasada tuvo lugar en el calendario “La semana de la no discriminación”, al respecto, Adriana Pérez, directora de la escuela 501, dialogó con este medio y dio detalles de cómo se hizo eco dicha institución en esos días.
La idea es resaltar la labor de todo el año bajo el slogan “de la palabra al acto”, se trata de llevar adelante, en hechos concretos, todo lo que se habla sobre inclusión e integración.
Como ejemplo la directora citó que los chicos llegaron a Bolívar luego de haber competido en los Juegos Buenos Aires La Provincia y “más allá de las medallas que obtuvieron lo importante es que ellos puedan integrarse y hacer cosas como cualquier otra persona”.
La directiva de la escuela que atiende a personas con discapacidad intelectual y auditiva, hizo hincapié en que la sociedad de Bolívar apoya permanentemente a la institución. “Nuestro objetivo es la inserción del alumno que tiene discapacidades tanto sea en lo pedagógico como en lo laboral y sobre todo en lo social y en esto se nos abren muchas puertas”.
A su vez la escuela se plantea la manera para acceder a la sociedad, que conozca y sepa que los alumnos pueden hacer de manera óptima determinadas tareas.
Por otro lado, “hay muchos chicos integrados en la parte pedagógica de las escuelas y también en lo que es la parte laboral, centros de formación laboral, en puestos reales de trabajo, en lo deportivo”, dijo Adriana y agregó “en todas las puertas que se nos abren tratamos de generar la integración”.
Actualmente la escuela 501 cuenta con una matrícula de 203 alumnos, de los cuales no todos concurren a cede ya que, “muchos de ellos están integrados en escuelas de educación común”.
La educación especial atraviesa todos los niveles, desde el inicial, primario y secundario y se trata de integrar aplicando el apoyo requerido. La propuesta no es lineal, se trata de que el alumno se favorezca y es por eso que se busca la manera de brindar una mejor propuesta.
“No hay un proyecto para todos los alumnos de la escuela, cada alumno tiene su propio proyecto no sólo en lo pedagógico sino también en la parte laboral que es el objetivo mayor de la escuela, la inserción laboral y social de ellos”.
El diseño curricular es común a todos los niveles y también incluye a las escuelas especiales que hacen las configuraciones de apoyo que se necesitan para que los alumnos puedan alcanzar los contenidos.
“Se trata de brindar la propuesta más adecuada para los alumnos, el aprendizaje académico es igual y, por un lado, la parte pre laboral es destinada a los alumnos del nivel primario que es lo previo a la lectoescritura, a lo motriz y los hábitos”, señaló Adriana.
Además están los talleres que conforman la parte laboral que es para chicos que tienen independencia como para poder trabajar en un puesto real de trabajo. Tanto lo laboral como lo académico se da de forma conjunta y en contra turno.
También hay casos de alumnos que concurren a ofertas laborales fuera de la escuela y se tarta de adaptar los horarios para que puedan recibir también la propuesta académica.
“En definitiva lo que buscamos es que ellos puedan ser autónomos, manejarse de forma independiente en la vida, puedan tomar decisiones, son cuestiones que parecen fáciles de alcanzar pero necesitan mucho apoyo”, explicó la directora.
Por último Pérez agradeció a los medios por difundir las tareas de los niños, jóvenes y adolescentes que, con necesidades educativas especiales derivadas de una discapacidad, pueden hacer tareas y “desde educación especial se replantea día a día todo lo que se puede generar, las diferentes propuestas que hay afuera como para que ellos puedan desempeñarse y alcanzar sus objetivos”.
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