Centenar de viajeros de todo el mundo y promesantes puneños, llegaron ayer al marco paraje del altiplano.
Con más de cinco siglos de historia, el pueblo muestra año tras año la mezcla de la cultura andina y de la colonia.
Curiosos espectadores recorrieron todos los rincones del poblado, tratando de capturar en sus memoria el misticismo que transmite el centenario lugar. Esta fiesta taurina en la que no se derrama sangre, es una tradición a través de la cual pobladores y foráneos tienen la oportunidad de promesar a la Virgen mostrando fe y valor.
La nomina de toreros estuvo compuesta por Néstor San Pablo, Sergio Velázquez, Ariel Vázquez, José Sajama, Germán Franco, Diego Vázquez y Carlos Chambi, entre otros. Estos casabindeños se encomendaron a la Virgen con coraje y sólo algunos lograron quitarle la preciada vincha roja con monedas de plata. Sin embargo, el toreo más llamativo estuvo a cargo del secretario de Turismo de Buenos Aires, Ignacio Crotto, quien sorprendentemente casi obtuvo una vincha.
La fusión de las culturas
La fiesta de Casabindo es muy antigua, “y cada vez se va profundizando más. Ahora, así como ocurre con la Virgen de Punta Corral, creo que vamos recuperando nuestras tradiciones, cada vez nos vamos acercando más a la Virgen y a la Pachamama”, consideró el presidente del Centro de Residentes de Casabindo en San Salvador de Jujuy, Cecilio Alancay.
El residente relató que en esta celebración se suma la danza de los cuartos, de los samilantes y las bandas de sikuris. “Los samilantes son adoradores, espantan los malos hábitos y "amedrentan al diablo’. Mientras que los sikuris adornan la fiesta con su música, adoran a la Virgen y le hacen promesas”, explicó.
Asimismo, Alancay comentó que ya no hay toreros tradicionales como supo haber. “Hoy torea aquel casabindeño o turista que entra a la plaza con fe, haciendo una promesa a la Virgen y si le logran sacarle la vincha al toro debe entregarsela a la Santísima como ofrenda”, señaló.
Fiesta patronal
La destinataria principal de todos estos ritos que mezclan la tradición andina con la española, es la Virgen de la Asunción. Es por ello ayer la jornada inició con la salva de bombas y prosiguió con el acto en la plaza central, con las palabras del presidente de la Comisión Pro Templo Eusebio Siares, el titular del Centro Vecinal, Onorio Colqui, la secretaria de Cultura María Luján y el intendente de Abra Pampa, Adolfo Machaca.
Finalmente un viejo torero casabindeño, Orlando Vázquez, fue quien le dedicó una poesía a su pueblo. Al termino del acto, tuvo lugar la celebración eucarística y la procesión con una docena de imágenes de santos de la zona con quienes realizaron una procesión por las polvorosas callecitas.

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