De una forma tan clara y explícita, quizá como nunca antes, el senador nacional habló esta semana del difícil momento que vivió la Argentina cuando él fue presidente, a fines de 2001.
De una forma tan clara y explícita, quizá como nunca antes, Adolfo Rodríguez Saá habló esta semana del difícil momento que vivió la Argentina cuando él fue presidente, a fines de 2001. Y una frase acusatoria en particular sonó fuerte, directa, impiadosa. "Empresarios e industriales, con Clarín a la cabeza, me pidieron la pesificación asimétrica. Y yo les dije que no".
Entrevistado por Gustavo Sylvestre en el canal C5N, el senador nacional por San Luis describió sin tapujos, y en un riquísimo reportaje, las presiones que afrontó al frente de la Casa Rosada y los pormenores de su salida del gobierno nacional.
En un momento le preguntaron si parte del "establishment" lo había forzado a dimitir porque no quería instaurar una devaluación. Y Adolfo respondió: "Ellos querían que se nacionalizara la deuda de los sectores privados. Querían que yo hiciera lo que hizo Duhalde, la pesificación asimétrica; que los sectores privados pagaran en pesos la deuda en dólares que tenían y que de la diferencia se hiciera cargo el Estado. Eran miles de millones de pesos".
Sylvestre insistió: "¿A usted se lo plantearon directamente sectores empresariales esto, que tenía que devaluar asimétricamente y usted se negó?".
Adolfo respondió sin esquivar el tema para nada: "Por supuesto; el único papel que estaba en el escritorio de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia era el proyecto de pesificación asimétrica, el borrador. Que era exactamente el mismo que se firmó después. Y lo llevaba, encabezaba, el Grupo Clarín, y los empresarios e industriales de la época. Son los mismos de ahora".
El periodista no se quedó conforme. "¿El Grupo Clarín le pidió la pesificación asimétrica?", preguntó de nuevo. Parecía no dar crédito a la noticia. Y Rodríguez Saá lo confirmó una vez más: "Sí, y le dije que no".
A los que lo presionaron para que renunciara, Adolfo los calificó como "los creadores del golpismo democrático; voltearon primero a un presidente (De la Rúa) y después a otro".
Al preguntarle si Eduardo Duhalde fue partícipe de esa maniobra, el ex presidente sonrió con picardía, pero prefirió mirar al futuro y dejar un mensaje conciliador.
"La Argentina no puede vivir en el enfrentamiento permanente. Los argentinos debemos mirar al futuro, reconciliarnos, plantearnos la paz interior y mirar cómo salimos de la situación que tenemos, que hoy no es económica", aseguró.
Rodríguez Saá pidió recuperar el diálogo, el respeto, "no estirar la cuerda para todo, amigo o enemigo".
También lo consultaron sobre si tenía ganas de postularse a la Presidencia en 2015. Y si bien dijo en un principio que no, luego aclaró: "Hablar hoy de candidaturas es muy prematuro. Falta un año, y en la Argentina de hoy en un año… cambian todas las cosas todos los días". "Tengo ganas de ver una Argentina mejor, de acompañar un cambio profundo. Creo que tendríamos que formar un frente más amplio sobre la base del peronismo federal", aseguró.
Habló de la fallida interna con Duhalde ("eso es el pasado, yo miro al futuro") y apuntó a los egoísmos que han impedido avanzar en el país en proyectos de unidad. "Hoy tenemos que tener generosidad para mirar al futuro".
Por último advirtió: "Hay demasiado drama en la Argentina, el dolor de la pobreza, de la inseguridad, de los muertos, de tanta discriminación y exclusión social, cultural, política. Hay que recuperar la Argentina de la mirada larga en el tiempo, reconciliando a todos los sectores de la vida nacional y buscando tener un denominador común por el cual luchar. El problema no es quién gana la elección, o cómo la gana, sino qué vamos a hacer cuando empiece el cambio en 2015".


Comentá la nota