Adjudicatarios del barrio Smata exigen que el gremio les firme la sesión de los terrenos

Adjudicatarios del barrio Smata exigen que el gremio les firme la sesión de los terrenos
Cansados de esperar por una respuesta, los adjudicatarios del barrio Smata brindaron una conferencia de prensa ayer para dar a conocer la situación en la que se encuentra esta obra que ha sido postergada por casi cuatro décadas.
Exigen que César Trapote, secretario general de Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (seccional Tandil), les firme la sesión de los terrenos que les pertenecen para poder finalizar las viviendas.

Graciela Rodríguez, la propietaria que ofició de vocera del grupo, explicó que “hace 37 años que nos adjudicaron los terrenos, después sortearon 50 casas que empezaron a construir y en el año 1992 el señor Trapote nos dijo que nos adjudicaban las viviendas. Le dieron los préstamos, comenzaron a edificar estas 50 casas que están sin terminar y se fue demorando, fue todo política, se fueron atrasando todos los trámites”.

“El terreno lo pagamos por completo en dos o tres años por el Banco Hipotecario, pero después quedó todo trabado, cambió varias veces el Gobierno y los préstamos no salían”, recordó.

La sesión

de tierras

“En la Municipalidad nos apoyan en todo, tienen todos los terrenos subdivididos. El abogado de tierras del Instituto en este momento nos está apoyando con el trámite para poder entregarnos las tierras, porque nosotros figuramos con los terrenos pagos, pero la construcción no”, indicó.

En ese sentido, aclaró que “todos los propietarios que estamos acá queremos abonar los ladrillos, no nos oponemos al pago, pero el señor Trapote no nos quiere firmar la sesión de las tierras. Debido a que no nos firma la sesión, nosotros no nos podemos hacer cargo de terminar estas casas porque la Municipalidad no nos puede dar ni el agua, ni la luz para evitar que Smata le haga un juicio”.

“Trapote nos prometió en 2011 que nos entregaba las 50 casas terminadas. En 2012 fuimos a ver qué pasaba con las obras y él decía que estaba todo en trámite para terminarse. Un grupo fue a La Plata el año pasado, más o menos en julio, al Plan de Viviendas y le dijeron que no había ningún trámite hecho hasta la fecha. Nosotros le dijimos eso a Trapote, y encima se enojó siendo que es él quien debería firmar la sesión y dar por terminado esto. De esa manera, quedaría él tranquilo y nosotros con nuestras propiedades, porque hay mucha gente pagando alquiler”, sostuvo.

“Queremos

terminar”

Graciela Rodríguez recalcó que ellos quieren hacerse cargo de lo que falta pagar por lo que está construido de las casas a pesar de que a esta altura deberán hacerlo por medio de un préstamo particular porque el del Instituto de la Vivienda nunca llegó.

Y aseguró que Trapote no les quiere firmar la sesión “porque Smata tiene 675 mil pesos de deuda, entonces quiere que nosotros lo paguemos antes de firmar”.

“En Buenos Aires estamos tramitando, por medio del diputado de Tierras y una abogada para que él nos firme, pero nosotros no queríamos llegar a tal extremo. Nunca le hicimos lío, pero pedimos a los señores (César) Trapote, (el concejal Néstor) Auza y al (escribano Marcelo) Cifuentes que se hagan cargo, porque fueron los tres que en 2010 nos prometieron que para 2011 teníamos las propiedades terminadas y hasta ahora no hay nada. Encima se niegan a firmar la sesión”, cuestionó.

Y afirmó que “tenemos todos los terrenos pagos, son 187. La primera parte iba a ser 50 casas que fueron sorteadas, los otros son todos propietarios también de los terrenos, pero nosotros estamos luchando ahora por estas 50 viviendas, las queremos terminar”.

“Hemos hablado varias veces con el Municipio, nos han atendido muy bien, nos han apoyado, inclusive cuando las usurparon ellos nos ayudaron en todo, la Usina también colaboró, pero ahora están trabados ellos también porque no nos puede dar ni la luz, ni el agua, ni cloacas porque Smata les va a hacer juicio”, manifestó.

Y concluyó que “todo se llevaría a cabo si el señor Trapote nos firma la sesión de estos terrenos, Nosotros pasaríamos a la Municipalidad y ahí nos ayudan a poder terminar las casas, lo único que pedimos es que por favor destrabe esto”.

El temor a la

usurpación

Por otra parte, los adjudicatarios manifestaron su temor a que les vuelvan a usurpar las viviendas, tal como ocurrió en el año 2009.

“Por temor de que las vuelvan a usurpar estamos apurados porque siempre hay gente que aprovecha la oportunidad, tenemos ese miedo. Por eso, queremos que el señor Trapote nos firme la sesión y después nos hacemos cargo de todo, porque él no las va a terminar nunca a las casas. Lo que queremos es que se termine todo esto”, reclamaron.

Por otra parte, la mujer contó que muchos adjudicatarios han fallecido en el lapso de estos 37 años de espera y que sus herederos son quienes continúan con los trámites.

Asimismo, explicaron que el Municipio se comprometió a gestionarles la escrituración en forma gratuita ni bien Trapote firme la sesión.

Medidas

de fuerza

Finalmente, los adjudicatarios aseguraron que se manifestarán en las puertas del gremio Smata con una quema de neumáticos si no reciben respuestas en breve. u

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Una obra largamente postergada

Los adjudicatarios del barrio Smata llevan ya 37 años esperando su vivienda. Lamentablemente, muchos de ellos han fallecido sin poder cumplir el sueño de la casa propia y ahora son sus hijos los que continúan luchando por lo que les pertenece.

En medio de un sinfín de promesas incumplidas, en el año 2009 las 50 viviendas fueron usurpadas y llevó 14 meses lograr el desalojo de las familias que se habían instalado en las casas.

El estado en el que habían quedado la mayor parte de ellas eran deplorable: 14 de las 50 viviendas no tienen techo, a otras les faltan varios ladrillos, entre otros destrozos que provocaron los ocupantes.

En mayo de 2011 los 50 adjudicatarios de las viviendas del barrio Smata aprobaron por unanimidad la moción de ceder los terrenos al Instituto de la Vivienda, que se había comprometido a financiar la terminación de las casas.

Así fue que la jueza le restituyó los terrenos de las 50 viviendas a Trapote, en su condición de representante del gremio en Tandil, lo cual lo facultó a poner en consideración de los adjudicatarios la moción de ceder esas tierras al Instituto Provincial de la Vivienda, para avanzar en la terminación de las casas.

En ese momento el gobernador Daniel Scioli se había comprometido a finalizar las casas y Trapote estimaba que estarían terminadas en un plazo de entre 8 y 12 meses.

Sin embargo, casi dos años después, nada de eso ocurrió y los adjudicatarios siguen esperando.

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