El adiós a un gran dirigente

El adiós a un gran dirigente
San Juan.- Fue uno de los fundadores de la Asociación Sanjuanina de Volantes, de la cual fue presidente durante 20 años. Ayer, producto de una enfermedad, falleció un ícono de la dirigencia del automovilismo provincial que dejó su huella en todo el país.
Fue sinónimo de automovilismo en San Juan durante los últimos cincuenta años. Antonio Meritello Lampazona falleció ayer a las edad de 83 años.

Reconocido por su labor dirigencial, Antonio fue uno de los fundadores de la Asociación Sanjuanina de Volantes en 1961. Pero además durante la década del 70 fue presidente del Club Atlético Alianza. Dentro de su currículum se le cuenta haber sido Jefe de la Policía de San Juan durante la gobernación de Enrique Gómez Centurión.

Incansable trabajador, estricto y respetuoso de la palabra, Antonio forjó su vida en base a la disciplina. Esas virtudes le valieron ser reconocido y respetado a nivel nacional en el automovilismo.

Al frente de la ASV estuvo durante dos décadas y fue el gran responsable de que las mejores y más competitivas categorías nacionales se presentaran en el autódromo el Zonda.

Incansable en su lucha por mantener viva la llama del deporte motor, no se cansó nunca de golpear puertas para conseguir los fondos necesarios para afrontar los gastos de dos carreras que organizaba al año.

Estaba siempre al tanto de todos los detalles de la carrera, no se desobligaba de nada y si tenía que oficiar de banderillero lo hacía. Era el primero en llegar al autódromo y el último en irse.

Su responsabilidad y sobre todo sus conocimientos del automovilismo lo llevaron a ser reconocido a nivel nacional y en la década del 80 fue director adjunto del Rally Argentino en Bariloche en 1983 y 1984. Un año después fue jefes de controles de ese mismo rally. Durante esa misma década formó parte de la Comisión Deportiva de Automovilismo, siendo activo dirigente y en esa época viajaba seguido a Buenos Aires para las reuniones.

En noviembre de 2011, cumplió 50 años como dirigente de la ASV, después de esa fecha le dejó el timón a su hijo Ricardo y quedó como presidente honorífico de la institución. Al frente del club más importante de automovilismo estuvo 20 años. Durante su mandato también llegó a la provincia la Formula 3 Sudamericana en 1994 con reconocidos pilotos del país y de América.

Su tarea de dirigente no se limitó a la organización de las carreras sino que también fue intermediario ante empresas para que los pilotos sanjuaninos pudieran participar del calendario completo en las distintas categorías. Henry Martín y Fabián Flaqué fueron dos de sus “hijos adoptivos”

Bajo su mandato, en el año 1997 pudo ver campeón en el TC 2000 a Henry Martín. Momento que lo gozó mucho porque lo vio crecer al piloto sanjuanino y sabía del esfuerzo que realizó durante su carrera.

Ayer se fue con la tranquilidad del deber cumplido y sobre todo de haber marcado una huella en el deportes de la provincia como dirigente. Lo bueno es saber que dejó a un buen alumno como su hijo Ricardo, que seguro seguirá su camino.

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