Un hombre de 58 años radicado en el barrio La Alborada y de activa participación en una iglesia mormona de Presidente Derqui, fue acusado de abusar sexualmente de dos nenas del mismo barrio, hoy adolescentes. La denuncia fue radicada en la Fiscalía de Violencia de Género de dicha localidad.
Como un baldazo de agua fría, Fernanda Ludueña, de 39 años, escuchó la confidencia por parte de su hija mayor, de 19 años. Según el relato de la joven, el hombre abusó sexualmente de ella desde los 5 a los 8 años, tiempo que el hombre vivió en su casa.
“Este hombre era como un tío para mi, lo conozco desde que soy chica y vivió en mi casa y mi hija me acaba de confesar que este hombre abusaba de ella”, afirmó Ludueña, aun afectada por el cimbronazo.
Tras la revelación, Ludueña y su hija recurrieron a la Fiscalía de Presidente Derqui donde radicaron la denuncia. Desde entonces, la mujer se puso al frente de la recolección de testimonios que aporten a la investigación. Y la puerta abierta por la joven llevó a la aparición de otros casos, uno de ellos ratificado por la propia víctima frente a la Justicia.
En este sentido, el último miércoles la causa sumó un nuevo testimonio. El de una adolescente de 18 años, familiar y vecina del acusado, quien aseguró haber sido sometida a abusos hasta los 12 años.
Justicia
Ante la consulta de El Diario, desde la Fiscalía derquina reconocieron la radicación de la denuncia. Al mismo tiempo, solicitaron mantener en reserva el nombre del acusado a fin de evitar una posible fuga hasta tanto sea citado a declarar.
En cuanto a los tiempos que se manejan para el avance de la causa, fuentes judiciales aseguraron que “recién se está en los inicios de la investigación”. En concreto, indicaron que se necesitan “otro tipo de pericias” -entre ellas pericias psicológicas para las víctimas- para luego citar a declarar al acusado.
Indignada por la situación, Ludueña organizó un escrache el último martes en la puerta de la casa del presunto abusador acompañada por varios vecinos del barrio. “Él llamó a la policía y la policía se lo llevó para protegerlo”, comentó indignada la madre de la víctima, para agregar que “en la Comisaría 5ª asenté la denuncia”.
De modo pacífico, la mujer sigue adelante con la búsqueda de testimonios que, presume, son muchos más de los que ya se presentaron ante la Justicia. “Este hombre está siempre rodeado de chicos, estoy segura que hay otros casos”, advirtió.
El dato
El hombre es acusado por dos jóvenes de 18 y 19 años del barrio La Alborada de haber abusado de ellas cuando eran niñas.
Testimonio
“Cuando mi hija me lo contó se me desmoronó todo”
Casado y sin hijos, el acusado tiene una activa participación en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida popularmente como iglesia mormona, cuyo origen se remonta al año 1830 en Nueva York.
Según fuentes a las que accedió El Diario, el hombre se habría desempeñado como obispo de dicha iglesia, aunque esto no pudo confirmarse. No obstante, el hombre contaba con una activa participación en esa comunidad religiosa.
El acusado es de origen chileno aunque lleva varias décadas radicado en la Argentina. Hace cerca de 30 años llegó al barrio La Alborada.
“Mi familia era de Santos Lugares, él también vivía ahí y era muy amigo de mi papá”, recordó Ludueña. “Él se vino a vivir a una quinta en Derqui y convenció a mi familia para que se mudara para acá”, agregó.
Así fue como desembarcaron en esta zona. “Mi mamá pasaba mucho tiempo sola y él era como un tío para mi, una contención”, continuó la mujer que nunca advirtió ninguna conducta dudosa para con ella. Tiempo después el hombre se mudó a la vivienda de los Ludueña para trabajar como casero, donde continuó viviendo hasta hace unos 10 años y donde habría abusado de la mayor de las hijas de la mujer.
“Cuando mi hija me lo contó se me desmoronó todo, era prácticamente una persona de la familia”, afirmó con estupor.
Según su relato, el acusado se desempeñó como casero en varias de las quintas del barrio, ganándose la confianza de los vecinos. Simultáneamente trabajó como vendedor ambulante en la ruta 8.
Hace 8 años habría regresado a su Chile natal aunque su súbito regreso también despierta dudas en los vecinos. “Se volvió de un día para el otro, algo puede haber pasado allá”, rememoró Ludueña y apuntó otro dato que puede ser clave: “suele ganarse a todos los chicos con regalitos”.
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