Un hombre está siendo enjuiciado por los magistrados del Tribunal Oral Nº 4 acusado de haber matado a su mujer y haberla mutilado en diferentes partes para luego ocultar sus restos en un tanque de agua en inmediaciones de un arroyo en Berazategui
El clima se tornaba denso, la tensión era constante en la sala del tercer piso del Tribunal Oral 4 donde ayer comenzó el juicio contra un hombre acusado de un aberrante crimen: una mujer asesinada y descuartizada. Si bien llegó en libertad al proceso por el hecho ocurrido hace casi una década, una tensa calma se respiraba en la sede de Yrigoyen y Videla.
El juicio continuará en las próximas horas con las declaraciones de otros testigos convocados por la fiscalía y la defensa. La primera en declarar ante el llamado del tribunal fue la madre de Sandra Mansilla, que entre sollozos recordó los hechos que sucedieron en julio de 2005 en la localidad de El Pato, en Berazategui.
"A mí me venían llamando a mi casa desde la fiscalía, pero nunca pensé que era por algo así, estábamos preocupados porque Sandra había desaparecido y no teníamos novedades de ella. Yo sabía de la relación con el imputado y tengo un nieto al que a partir de esta tragedia no lo vi nunca más. Nos arruinó la vida lo que le hicieron a mi hija, con el padre debimos ir a la morgue a reconocer los restos y fue algo terrible, solo había pedazos de mi hija", indicó conmovida la testigo ante los doctores Andrea Calaza, Alberto Ojeda y Edgardo Salatino (que subrroga al doctor Mario Caputo).
Posteriormente el fiscal Claudio Pelayo fue convocando uno por uno a los testigos que en su mayoría fueron policías que al momento del hallazgo de los restos de la víctima cumplían funciones en la seccional 5ª de la localidad de El Pato, en Berazategui.
En todo momento, al encausado Fernando Magaldi se mostró impávido ante los relatos de los que intervinieron en las investigaciones y primeras actuaciones referidas al macabro crimen. Todos los polícias que se sentaron ante el Tribunal coincidieron en que los restos de Mansilla estaban en un arroyo de inmediaciones de 611 y 540 en el interior de un tanque de agua que estaba roto en uno de sus extremos desde donde se podía observar los trozos del cuerpo de la joven mujer: "la reconocí porque se veía parte de un seno, pero le faltaban los pies, las manos y los dedos estaban cortados, además el rostro estaba bastante desfigurado, con numerosas contusiones y no se percibían restos en estado de descomposición, por lo que presumo que databa de pocas horas el homicidio como las mutilaciones", fueron las expresiones contestes de los uniformados ante preguntas del fiscal Pelayo y del defensor, Oscar Serrano.
Los jueces pasaron a un cuarto intermedio hasta las próximas horas cuando escuchen los testimonios de profesionales que actuaron en las pericias de rigor, como los bomberos que extrajeron los restos de Mansilla del tanque de agua en el arroyo de la localidad berazateguense de El Pato, hace casi una década.
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