Acusaciones cruzadas en una nueva frustrada negociación

Tras la frustrada reunión en el despacho del jefe comunal, los funcionarios se reunieron con el padre Raúl Troncoso, Mujeres Sin Techo y el Sindicato de Trabajadores Municipales.
“Lunghi tiene una actitud infantil y caprichosa”, es él quien “no lleva adelante una buena política de viviendas para su ciudad”. Con estas palabras se retiraba del palacio comunal con claro gesto adusto el subsecretario de Desarrollo Urbano de la Nación, Luis Bontempo, quien acababa de terminar una larga, tediosa como polémica reunión con el jefe comunal y parte de su equipo de gobierno en un nuevo capítulo por el conflicto de la toma en La Movediza. Capítulo que nuevamente no cerró ante las lecturas encontradas entre las partes frente a un denominador común: la ocupación de terrenos y viviendas, algo que con el correr de las horas dejó de ser un problema sólo para Lunghi, sino que la Nación ahora lo padece en carne propia en el mismísimo corazón de Capital y Gran Buenos Aires.

“No se trata de cuántas viviendas, se trata de no avalar la toma, como el mismísimo Gobierno nacional en éstos últimos días dijo”, respondió el secretario de Obras Públicas comunal, Mario Civalleri, sobre lo que dejó el nuevo frustrado encuentro con las autoridades nacionales.

Para Nación, tras unas cuatro horas de reunión -no sin rispideces en su transcurso-, se estaba a punto de sellar un acuerdo que aludía a la adjudicación directa de los ocupas de Movediza y la construcción de otras 200 viviendas. Tras un breve cuarto intermedio, las autoridades comunales no habrían aceptado el convite, no sólo pidiendo más viviendas (300) sino insistiendo en que se quería mantener el mismo régimen de adjudicación, léase vía sorteo público.

Alrededor de las 11 llegó la comitiva nacional, integrada por funcionarios de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano de la Nación, de Anses y del Instituto de Viviendas de la Provincia de Buenos Aires. El objetivo: destrabar el conflicto, no sólo con lo que resulta la ocupación en La Movediza, sino una propuesta “integradora” que aludía a nuevos compromisos de más viviendas.

La premisa, era contemplar a los vecinos que tomaron las propiedades a medio terminar y terrenos, tal lo había confirmado la comisión de Toma y Posesión, evitando arribar al escenario judicial y posibles consecuencias, tal se está viviendo más allá de los fronteras serranas.

“La idea era buscar una solución integral al problema de vivienda que tiene Tandil. Sobre todo, entre la gente que está ocupando las construcciones a medio hacer y la gente que recibió las viviendas por sorteo”, explicó el funcionario.

“Cuando se estaba escribiendo el acta acuerdo, en una actitud que yo considero infantil y caprichosa, decidieron que querían 100 viviendas más. Si no, no firmaban el acuerdo. A mí, personalmente, me pareció una tomada de pelo después de discutir cinco horas y estar a punto de firmar”, dijo Bontempo.

El funcionario siguió con sus críticas a Lunghi, señalando que “no lleva adelante una buena política de viviendas”, además de no haber podido resolver la toma. “Nosotros -dijo- no hablamos en términos de costos políticos. Venimos con la intención de solucionarle el problema de vivienda a la gente”.

Con claras señales de fastidio, recordó que es la tercera vez que estaban en Tandil por el mismo asunto y el problema sigue. Aclarando que sigue abierto el diálogo, en tanto y en cuanto el municipio “deponga algunas actitudes”.

LA POSTURA LUNGHISTA

La respuesta lunghista frente a la versión de Bomtempo no se hizo esperar. Fue el secretario de Obras Públicas, Mario Civalleri, el encargado de aclarar sobre la postura radical, que no fue otra que la mantenida a lo largo del conflicto. “No avalar la toma”, se sentenció, una vez más.

Asimismo, el ingeniero no dejó de mencionar que el encuentro comenzó de “la peor manera”, cuando antes que recibieran a los funcionarios recibieron un llamado de una de las chicas que había recibido en la antevíspera el certificado de la adjudicación de su vivienda en La Movediza. La mujer dijo acongojada que fue a buscar la llave al obrador para ingresar a la casa y la empresa se la negó por “orden de arriba”.

Según el propio funcionario confió, el mismísimo Bontempo fue preguntado sobre esta delicada situación y la autoridad nacional asintió afirmativamente, que había dado la orden de no entregar las llaves hasta luego de la reunión. Postura que el lunghismo calificó de “extorsiva”.

Sobre los dichos de Bontempo, Civalleri dijo que “obvio que pedimos viviendas, consideramos que Tandil ha sido discriminado en viviendas por un tema político, cuando ellos -por Bontempo y compañía- el único que perseguían era destrabar la ocupación de Movediza.

Detalló que también le preguntaron por las últimas declaraciones del jefe de Gabinete Aníbal Fernández como la mismísima Presidenta, a lo que el representante del mismo gobierno prefirió no responder. Para el radicalismo,lo expuesto por el Gobierno nacional en las tomas en Capital se condice con la postura aquí mantenida por el radicalismo: no adjudicar directamente a quienes usurpan.

Insistió el secretario que la discusión sigue siendo el tema de fondo: el mecanismo para entregar las viviendas prometidas. Si bien reconoció que era verdad que se había avanzado en la cantidad de viviendas, no hubo acuerdo en qué hacer con los ocupas.

“Si ellos las quieren adjudicar directamente por las suyas, que reserven un cupo, allí diremos que la entregan en forma espuria y nosotros en forma transparente”, amenazó al radical.

“Esperemos que no tomen represalias”, sugerentemente añadió Civalleri, habida cuenta que -según él- los funcionarios dejaron entrever que podían tener dificultades en las obras que por éstas horas se están realizando con fondos nacionales como provinciales.

“Si del Salado para abajo hay una política distinta que lo digan públicamente” espetó un severo Civalleri. Las posturas resultan tan encontradas como ásperas. Mientras, familias tandilenses siguen esperando por su techo propio.

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Si habrá 90 viviendas para entidades intermedias

El padre Raúl Troncoso, el secretario general del Sindicato de Empleados Municipales, Roberto Martínez Lastra, y Estela Maris Cena, por Mujeres sin Techo, firmaron actas-acuerdo con Nación y con Provincia para iniciar la construcción de 90 viviendas, financiadas por Anses, según informó el propio organismo nacional tras el frustrado encuentro mantenido con Lunghi.

El mismísimo Luis Bontempo, tras la tensa reunión en el despacho de la intendencia, se reunión con las Ongs y explicó que habían asumido un compromiso “a través del director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, junto con la Presidenta de la Nación”. Y agregó: “nosotros sólo vinimos a firmar las actas acuerdos”.

Durante una reunión que incluyó a los técnicos de la Subsecretaría y del Instituto de Viviendas de la provincia de Buenos Aires, se firmaron las actas en la que consta el compromiso de construirle 10 viviendas a Mujeres sin techo, 20 viviendas al Sindicato de Trabajadores Municipales y 60 a la institución que promueve el padre Raúl Troncoso

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