Así lo aseguró el presidente del Centro de Martilleros de Azul en diálogo con este diario, al referirse al mercado inmobiliario local.
A pesar de las pocas ventas, “no se ha producido una baja importante en los valores de los inmuebles, sí se nota una ausencia total de clientes con créditos bancarios”, manifestó el presidente del Centro de Martilleros. JOSÉ BERGER
“La restricción a la compra de moneda extranjera cumplió un año y las inmobiliarias hemos sentido el impacto sobre la actividad, fundamentalmente en aquellos vendedores cuyo destino del producto de una venta estaba destinado exclusivamente a ser guardado”, dijo, en diálogo con este diario, el martillero y corredor público Hugo Peralta, quien a su vez preside el Centro de Martilleros de Azul.
El martillero trazó un sombrío panorama de la actividad y de los movimientos del mercado inmobiliario, aunque consideró que “luego de un año, no podemos hablar de parálisis en la actividad, pero sí de un retraimiento”, ya que “los nuevos proyectos y los que están en marcha no se han detenido, las financiaciones de todas las iniciativas se han pesificado y la demanda de las mismas se ha acotado”.
Consultado sobre las razones de tal retraimiento, explicó que “esto no solo se debe al cepo aplicado al dólar, sino que muchos sectores de la sociedad vuelcan los ahorros al consumo, destinando más dinero al gasto que a la inversión”.
“Lo raro que tienen todos estos cambios –continuó- es que no se ha producido una baja importante en los valores de los inmuebles, sí se nota una ausencia total de clientes con créditos bancarios”.
Según Peralta, la explicación sobre la falta de clientes en el mercado inmobiliario, tiene dos aristas: “El programa gubernamental PRO.CRE.AR. Bicentenario, que ha jugado un papel decisivo en tal sentido, y las posibilidades de viviendas sociales producto de gestiones realizadas, por ejemplo, por la Asociación Empleados de Comercio del Azul, con financiación del Banco Nación, quitan una franja importante de potenciales clientes a las inmobiliarias”, manifestó y consideró que, a pesar del “parate” que esta situación genera en el mercado, “bienvenida sea, porque no existe real conciencia del déficit habitacional que atraviesa la ciudad”.
Otro de los escollos para la actividad está dado en que “mientras los bancos sigan financiando con tarjetas de crédito el consumo con tasas usurarias, poco les va a preocupar financiar proyectos inmobiliarios o dar créditos hipotecarios”.
“Luego de un año, no podemos hablar de parálisis en la actividad, pero sí de un retraimiento”, dijo Hugo Peralta al referirse a la actualidad del mercado inmobiliario de Azul. JOSÉ BERGER
“Llevamos años de retraso en infraestructura”
“Siempre repito lo mismo, pero es fundamental darle prioridad en nuestra ciudad a la ampliación en la infraestructura de servicios a los distintos barrios y no pedirle a la gente que ande esquivando pozos que hoy, en muchos casos, son ciénagas, que no gaste agua (nos visitaron 3 inundaciones) o que apague los foquitos”, apuntó el presidente del Colegio de Martilleros. Después se preguntó al respecto: “¿Cuándo vamos a ver que se invierta un poco de lo que se recauda en ampliar y mejorar los servicios?”.
Con relación a las carencias en los barrios, Peralta aclaró que “en esto no solo estamos hablando de una cuestión municipal, sino que son ‘servicios’ donde hay más actores responsables”, y remarcó que “llevamos años de retraso en infraestructura, que nos va a llevar más en recomponer la nada que se ha hecho. Hacia dónde vamos. Hoy son solo intentos aislados de algunos inversores que apuestan a que todo llegue, y pasan los años”.
Para graficar la situación, Hugo Peralta contó que “hace 30 años un familiar compró dos lotes que se encuentran a dos cuadras de la zona que más ha crecido en los últimos 10 años con nuevas construcciones. Por supuesto que dicho crecimiento no fue acompañado por la infraestructura de servicios necesaria”. El panorama que deviene de esto muestra “hermosas casas con cero servicios”, por lo que “hoy, a 30 años, dichos lotes están rodeados de nuevas construcciones, pero siguen sin tener nada. Eso sí: valen diez veces más. Me pregunto: ¿a quién le sirve?”.
Peralta consideró, en otro trama de su charla con EL TIEMPO, que “tenemos que seguir apostando a que algo suceda, o debemos exigir que algo suceda. El país y nuestros vecinos (Tandil, Olavarría, Tapalqué, Saladillo) han crecido a un ritmo que, creo, nosotros también nos merecemos”, pero “la falta total de planificación y desarrollo en todos estos años, ha hecho que los valores de los inmuebles bien ubicados y los alquileres no hayan dejado de subir, sacando del circuito a toda las capas medias de la sociedad”.
“Las soluciones pasan por una buena planificación y desarrollo, ya que con ello se amplía la oferta bajando costos y se generan nuevas construcciones con más trabajo para todos. Espero podamos ver avances en el corto plazo en tal sentido”, dijo por último el presidente del colegio de Martilleros de Azul.
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