Ahora la jueza Laura Armagno decidirá si la explicación que ofreció Ballejos sirve para archivar la causa o avanza con el juicio. Lo más probable es que se realice un debate porque Sevilla exige una retractación pública.
Ayer las partes no llegaron a un acuerdo y lo más probable es que todo se dirima en un juicio oral. Fuentes judiciales informaron que Sevilla pidió que Ballejos se rectifique públicamente de sus dichos pero la exfuncionaria planteó que “nunca habló directamente de que Sevilla la acosaba sexualmente, sí que hubo presiones políticas para que dejara la banca de concejal suplente y que trabajara para Larrañaga”.
“Sevilla quiere una rectificación de Ballejos, quiere una disculpa”, explicaron. Como Ballejos niega haber acusado a Sevilla, será la jueza Laura Armagno la que tome una definición y lo más probable es que se realice un debate oral.
A fines del año pasado, Sevilla radicó una denuncia en el Poder Judicial después de que Ballejos se fuera del municipio denunciando públicamente un desvío de fondos y que era víctima de acoso laboral y sexual. La exfuncionaria ofreció una conferencia de prensa para denunciar que sufría acoso laboral por parte de Sevilla y también acoso sexual por parte de un director al que nunca identificó.
Ballejos se fue de la Municipalidad en medio de un escándalo a fines de noviembre del año pasado, cuando denunció públicamente que la habían “apretado” desde el sector político del intendente Luis Larrañaga para que renuncie como primera concejala suplente del PJ ante la posibilidad de que el viceintendente Ángel Baraybar dejara su lugar. Ayer en la audiencia ratificó esto último.
Desde el año 2009 el delito de calumnias e injurias dejó de ser penado con prisión y solo se repara con una multa en dinero.
Ballejos radicó una denuncia en el Poder Judicial y presentó comprobantes de giros de fondos por 250.000 pesos y 1.000.000 de pesos desde Provincia que iban destinados a la Subdirección de Adultos Mayores pero nunca habrían llegado a ese destino

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