Mientras tanto harán cuatro módulos en la planta de ósmosis inversa. Le agregarán cerca de cinco millones de litros de capacidad de producción diaria en una ciudad que llega a consumir hasta veinte millones diarios en días de intenso calor. A partir de ahora peligra la autorización de nuevas urbanizaciones por falta de agua potable.
Según Binner, recién en el 2015 se iniciaría la conexión del nuevo proyecto a Rafaela y mientras tanto se habilitarían 4 nuevos módulos de una planta de ósmosis inversa como la que ya funciona, que no haría más que duplicar la capacidad de esa planta y aportará apenas una gota de agua en el desierto, dado que la demanda de Rafaela se multiplica constantemente por el crecimiento propio de la ciudad.
La información oficial sostiene que los cuatro módulos estarán terminados en 2011, y que agregarán 200 metros cúbicos diarios a la provisión de Rafaela, que ya recibe una cantidad similar de cuatro módulos que están en funcionamiento. En total, la capacidad máxima de provisión de agua potable sería llevada al orden de los 1.600 metros cúbicos por hora, contra los actuales 1.400 metros cúbicos, que son totalmente insuficientes para abastecer a la ciudad. Dentro de seis años, cuando comenzarían las obras del acueducto previsto ahora -y esto si las administraciones que le siguen a Binner no deciden patear la pelota hacia adelante nuevamente- Rafaela entera tendrá agudizados los extraordinarios problemas de provisión de agua potable e incluso podría verse severamente comprometida la capacidad de crecimiento de la ciudad, ante la imposibilidad de abastecer a los nuevos barrios con agua potable.
Según la información que dio a conocer ayer el gobierno de la provincia, "se dispuso que la construcción de los acueductos -doce en total, en toda la provincia- se segmentará en módulos". "El cambio de escala y modalidad de contratación de los proyectos permitirá el inmediato llamado a licitación, en 2010, para el inicio de las obras de los acueductos Norte 1 y Sur 2, la ampliación de la Planta Potabilizadora de Rosario y brindar una solución inmediata a la ciudad de Rafaela con la instalación de cuatro módulos de ósmosis inversa. La inversión inicial será de 83 millones de pesos", agregó la declaración.
En lo que concierne a Rafaela, el plan prevé la construcción del denominado "Acueducto Norte I", que tomará el agua en Desvío Arijón y tendrá su planta potabilizadora en la ciudad de Santa Tomé, el que terminará su recorrido en la ciudad de Rafaela, luego de su paso y conexión al servicio en las localidades que se encontrarán en el recorrido del mismo: Santo Tomé, Sauce Viejo, Desvío Arijón, Matilde, San Carlos Sur, San Carlos Centro, Sa Pereira, Angélica y Susana. Pero la obra alcanzaría a Rafaela recién en el año 2015. No hay dudas en lo que expresa la información oficial: "hasta tanto se concluya la construcción del Acueducto Norte I -prevista para el año 2015- con el objetivo de mejorar el servicio en Rafaela se instalarán en la misma ciudad cuatro nuevos módulos de tratamiento de agua mediante el sistema de ósmosis inversa".
"Esto permitirá agregar 200 metros cúbicos/hora a la dotación actual de agua potable con que cuenta el área servida y significará una solución a los problemas actuales de provisión, en espera de la futura conexión al Acueducto Norte I" agrega el parte oficial, en forma textual. Evidentemente quien lo redactó desconoce la magnitud de las necesidades de agua de Rafaela, ya uqe habla de una "solución" a los problemas actuales de la ciudad en esa materia. En la misma línea, apunta que se realizará, en los módulos de ósmosis inversa, una inversión total de 11.300.000 pesos, y que los mismos estarán terminados en 2011.
Licitaciones de este año
Las obras del programa darán comienzo este mismo año, abriéndose los procesos de licitación -por un monto cercano a los 83 millones de pesos- de los siguientes módulos:
- Obra de toma del Acueducto Norte I.
- Obra de toma del Acueducto Sur II.
- Adquisición de materiales para acueductos Norte I y Sur II.
- Rafaela: cuatro nuevos módulos de ósmosis inversa y obras complementarias.
- Planta Potabilizadora Rosario: ejecución de dos nuevos filtros y adquisición de una nueva bomba de agua cruda e instalación de seditubos en decantadores.
El anuncio se realizó en el transcurso de una presentación realizada ayer en el salón Blanco de la Casa de Gobierno, en la capital provincial. El acto fue presidido por el gobernador Hermes Binner, quien estuvo acompañado por el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, y el titular de la empresa Aguas Santafesinas SA (Assa), Alberto Daniele.
En su discurso, el gobernador sostuvo que la provisión de agua potable "es uno de los sistemas más complejos que tenemos en Santa Fe, sobre todo en el centro - oeste de la provincia, por el alto contenido de arsénico que tienen las aguas de forma natural, por lo que resolver este problema es difícil".
También recordó que la licitación realizada por la anterior gestión, por la magnitud y costo de la obra, impedía la participación de empresas locales, por lo que "fueron empresas transnacionales las que se presentaron. Y las dos empresas cumplieron todas las pautas de la licitación, pero es una obra que de esa manera era inviable asumir para la provincia: 1.800 millones de pesos, donde las empresas oferentes lo hacían en un 62 por ciento por encima del precio oficial".
Asimismo, ambas destinarían parte de la financiación de la obra "para la compra de insumos producidos en Brasil y para el pago de mano de obra proveniente de Brasil", explicó Binner.
"De esta manera, planteamos una alternativa a esta situación -prosiguió el gobernador-, y creemos que pasa fundamentalmente por hacer la obra en etapas, que son las etapas que hace cualquier empresa, pero que en este caso se harán en función de darle la posibilidad a que todas las empresas, pequeñas y medianas, puedan de ser parte de la construcción de estos acueductos".
Según Binner, "esto va a dar mano de obra en la provincia, va a activar todo el activo económico - financiero de las empresas locales, y queremos darle la posibilidad a las empresas de la provincia de comenzar a fabricar las partes y los insumos que se van a necesitar para construir los acueductos".
Obras modulares
A su turno, el ministro Antonio Ciancio aseguró que este nuevo plan de construcción de los Grandes Acueductos sigue teniendo la misma meta y respeta lo planteado en la propuesta original: "otorgar agua segura a las 23 localidades planteadas en la licitación en curso, beneficiando a 1.430.000 habitantes, y manteniendo las prestaciones asumidas desde el comienzo".
Sin embargo, argumentó que "la propuesta que veníamos llevando adelante y que se inició en el gobierno anterior, demostró no ser sustentable por varias razones. En primer lugar porque los precios ofertados por las empresas superaban el precio oficial actualizado; porque la financiación que se prometía quedó desvirtuada y, además, no estaba muy claro si realmente había un compromiso o no de los entes financieros de afrontar esta licitación".
Por esto "decidimos superar esta instancia con un proyecto que tiene que ver con obras más pequeñas, modulares, de realización concreta, de posibilidad de financiación, porque lo que intentábamos sostener iba a dejar la pesada carga de una deuda muy difícil de afrontar".
El optimismo de Ciancio
"Este nuevo proyecto tiene varias ventajas", aseguró Ciancio: la primera es que permite ejecutar obras que mejoren las prestaciones en forma transitoria en localidades donde existen necesidades más urgentes, hasta tanto se concluya la totalidad de los proyectos, "como Rafaela, que antes estaba en un proceso de mayor tiempo, se le resuelven los problemas en el primer año y medio".
La segunda, es que al ser obras modulares, de costos más acotados, "permite que las empresas santafesinas puedan participar no ya como actores secundarios o subcontratistas, sino como contratistas, ya que por la magnitud de los trabajos pueden afrontarlos y llevarlos adelante."
"De esta manera el financiamiento es viable", dijo el ministro y destacó que si bien "el proceso que estaba planteado para tres años quedó planteado para seis años, ahora permite su concreción".
El titular de la cartera de Aguas dijo que en este proceso Assa comprará los materiales, "lo que reducirá notablemente los costos". Este programa prevé al final de estos seis años una inversión de 1.400 millones de pesos, mientras que en el bienio 2010 - 2011, durante las primeras obras de la primera etapa, se destinarán 83 millones de pesos.
"Al no estar "atado" el financiamiento a una única operación, nos permite una diversidad de formas de financiamiento que irá desde los recursos propios a instrumentos como letras del tesoro, títulos públicos, ingeniería financiera propia que deja en manos del gobierno la totalidad de las decisiones", explicó Ciancio.
Por último, el funcionario destacó la unión en este proyecto del Ministerio de Aguas y de Assa, "donde se combinó la experiencia de la empresa en cosas concretas con la capacidad planificadora del ministerio a través de sus equipos técnicos".

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