El titular de Hacienda analizó con cautela el impacto de la crisis económica que afecta al país.
El funcionario reconoció que el mes de agosto le genera una "mayor preocupación" porque ahí se sentirá todo el parate de julio por la gripe A H1N1, lo que redujo sustancialmente el nivel de la actividad económica.
"Creo que en este trimestre debemos estar atentos. Recién ahora sabremos si la crisis tocó fondo o se profundiza. Hay indicadores que dicen que llegamos al mayor punto crítico y que a partir de allí habrá una inflexión para comenzar a salir adelante. Hay que esperar para ver los números", manifestó Acuña en declaraciones a Radio Ancasti.
A su vez, indicó que el conjunto de las provincias están pasando por un "momento no favorable", pero que tratan de equilibrar paulatinamente las finanzas luego de la gran caída de los recursos previstos para este año. Y remarcó que esta situación provocó que no se pudieran afrontar las erogaciones previstas; y de ahí el desequilibrio financiero.
"Trabajamos en una reestructuración en el gasto tratando de ser lo más eficiente posible para dar continuidad a la obra pública y asegurar la prestación de los algunos servicios esenciales para la población. Estaríamos mejor si se cumplieran algunos compromisos de Nación", disparó Acuña.
Continuidad de obras
Pese a las complicaciones financieras, el ministro insistió en la "continuidad" de las obras públicas. Y se refirió a los trabajadores contratados de Obras Públicas y Ambiente, que reclaman por la prolongación de su fuente laboral. "Estamos trabajando para que continúen con su fuente laboral y para darle dignidad a la gente. Queremos mantener el nivel de ocupación. Pasa que debemos adecuarnos a la crisis y poner lo mejor de uno para lograr que todos tengamos un trabajo digno, como lo venimos haciendo", subrayó Acuña.

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