Mientras, el secretario de Cultura aseguró que él no tiene ninguna responsabilidad. Pidieron detalles sobre el destino de las entradas prometidas
QUÉ DICEN LOS ACTORES. Según los representantes de actores y bailarines, Rolando Muscardelli (Asociación Mendocina de Actores), Sara Verón (Asociación Profesionales de la Danza), Carlos Casciani (Movimiento de Músicos Independientes) y el abogado Alexis Barrasa, el conflicto con las entradas fue "la gota que rebalsó el vaso". En verdad, los problemas fueron muchos y variados . Desde un colectivo sin frenos que debía transportar a los actores, hasta cables defectuosamente aislados que podían transmitir electricidad, un escenario construido en proporciones menores a las estipuladas y otro sin techo, que se empapó el domingo durante la lluvia que terminó de arruinar lo que un cúmulo de errores ya había puesto casi al borde del abismo.
En cuanto a las entradas, lo más polémico fue, según los actores, que les quitaron un derecho adquirido por años: dos invitaciones para la última noche de Vendimia para los familiares de los protagonistas. Por lo tanto, el abogado de los actores aseguró, en primer lugar, que realizarían una presentación ante la Fiscalía de Estado, con pruebas de que ellos no tuvieron nada que ver en la suspensión de la celebración. En segundo lugar, reclamarán el pago de la totalidad del contrato, es decir, 4.500 pesos.
LA VERSIÓN DE SCOLLO. El secretario de Cultura, Ricardo Scollo, aseguró que él no tuvo ninguna responsabilidad en el escándalo que derivó en la suspensión de las repeticiones de la Fiesta de la Vendimia 2011. Dijo que siempre estuvo en sus planes conciliar y que, finalmente, no se pudo lograr el acuerdo.
"Me preguntan qué responsabilidad me cabe. Pueden decir que toda, pero, para mí, es ninguna", sostuvo el funcionario. Explicó que desde el mediodía del domingo supo que había malestar entre los actores, pero creyó que era un conflicto solucionable. Quien le dio esa tranquilidad fue el coordinador general del espectáculo, Daniel López. A su vez, López confirmó que, en su opinión, el conflicto no pasaba a mayores. Todo estaba bajo control luego de que una empresa constructora arribó al lugar en el que se levantarían las gradas especiales para familiares de bailarines y actores.
Este sector, iba a llamarse Chenin y, en lugar de ingresar con entradas, se manejarían con una lista de invitados. Pero los artistas no aceptaron esta moción, y convocaron a una asamblea pasadas las 20. López y Scollo aseguraron que las propuestas fueron tres: la lista de invitados, que fue rechazada; un acta con los invitados, que también fue rechazada, y, por último, la impresión de las entradas. Para cuando este tema se solucionó, cerca de las 23, la lluvia demasiado persistente había amedrentado al público, que se retiró del lugar. Scollo y sus funcionarios prometieron llevar este conflicto a la Justicia.
El secretario aseguró también: "Los actores me obligaron a salir al medio del escenario, para que el público me matara. Querían que dijera que la fiesta se suspendía por culpa del Gobierno". SIN RESPUESTA. Mientras, legisladores de la oposición, como Patricia Gutiérrez (UP) y Daniel Dimartino (UCR), pidieron que el funcionario remitiera a la Legislatura toda la documentación referente a las entradas, para dilucidar qué sucedió con ellas, porque, hasta el momento, no pudieron saber por qué las entradas prometidas a los actores no aparecieron en tiempo y forma.

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