La actitud del PE y los gremios unieron a los autoconvocados

Los hechos de violencia suscitados en el Hospital Padilla endilgados a referentes de ATSA y voluntad negativa de negociar por parte de la administración alperovista, disiparon las diferencias.

El fervor, los vítores, la pasión y el sentimiento por no menguar nunca en la lucha por mejoras salariales y laborales... añoranzas de las movilizaciones acaecidas durante 2009, que parecen reflotar nuevamente en la actitud aguerrida de los Autoconvocados de la Salud.

Luego de los lamentables hechos de violencia suscitados en la mañana de ayer que empañaron los reclamos del sector "combativo" en el Hospital Padilla, donde los galenos fueron agredidos por individuos, sindicados por las víctimas como referentes del gremio de ATSA, la unidad del Movimiento renació y quedó plasmado claramente en la "Marcha Blanca" desarrollada anoche en Plaza Independencia.

Si los indicios de fractura desatados por el proceso de sindicalización amenazaron con quebrantar los pilares de reivindicación laboral, el accionar conjunto de los gremios y la rígida postura adoptada por el Gobierno en no concurrir a la mediación propuesta por la Iglesia, fueron factores que conjugaron la fraternidad de los sanitaristas.

"Alperovich pretendió meter cuña en el Movimiento para llevarnos a una fractura, pero le decimos que ha fracasado en su intento. Somos democráticos y plurales, que respetamos las diferencias. Hay disensos porque hay democracia en el Movimiento. Las diferencias las debatimos puertas adentro y a partir de ahora vamos a salir más fortalecidos que nunca", señaló, entre la algarabía, Braulio Fanlo, primer orador de la noche.

Cabe destacar que a la movilización no faltaron representantes de ningún nosocomio de la provincia, demostrando que las desvanescencias se dejaron de lado y primó la reflexión en las conductas.

Defensa conjunta

A quien se lo percibió notoriamente ofuscado y exaltado por el cariz violento de la jornada, fue a una de las figuras que se desempeñan en el Padilla, Jorge Ramacciotti, quien dejó de lado las cordialidades y arremetió duramente contra la gestión alperovista y la "burocracia sindical".

"Cuidado con confundir nuestra prudencia y mansedumbre con tomarnos por idiotas. No somos violentos, pero no vamos a permitir que se ejerza el patoterismo contra ninguno de nuestros compañeros", aludió para hacer mención al episodio de crispación matutino.

Así también, el médico endilgó toda responsabilidad de lo que pueda acontecer tanto con los trabajadores de la salud como pacientes en general, al Gobierno provincial. "Está equivocado el señor Gobernador si creyó que nos iba a tener tranquilos. Esperamos la hora en que la comunidad tucumana diga basta de una vez por todas. El muro del Gobierno ha sido destruido por lo que hay Autoconvocados por siempre", exclamó emocionado, lo que le valió la ovación de todos los flancos.

A su vez, el malestar recrudeció ante las palabras de Alperovich, quien, para justificar la inasistencia a la reunión convocada por Monseñor Luis Villalba, argumentó que "Nosotros dijimos que no íbamos a ir (al Arzobispado), pero quiero ser sincero: no hemos sido invitados", frase que irritó a los sanitaristas que acusaron al Primer mandatario de faltar a la verdad, pues, dijeron, las invitaciones fueron giradas y se hicieron públicas. Por otro lado, el ministro de salud, Pablo Yedlin, recibió el rechazo de la multitud que exigía su inmediata renuncia. En esta misma línea, las víctimas de los dardos discursivos fueron las entidades legislativas y judicial caracterizadas como "adictas al PE" por su mutismo frente al escándalo del caso FUNSAL.

La violencia generó denuncias policiales colaterales

El hecho de violencia que se produjo ayer en el Hospital Padilla, no se circunscribió a las agresiones que tomaron estado público a través de los medios, sino que terminó recalando en la policía.

Una vez restablecida la calma, pasada las 13.00, el médico neumonólogo Rafael del Río, quien se desempeña en el citado nosocomio, denunció que "cuando se encontraban realizando una asamblea más, de las muchas que vienen concretando, en el hall del hospital, se presentó un grupo de personas, representantes del gremio de ATSA, quienes comenzaron a insultar a los asambleístas presentes".

Ante las autoridades policiales, el profesional agregó que no conforme con ello, uno de los agresores lo golpeó, por lo cual debió ser atendido por su colega Exequiel Oliszawski.

También dejó en claro que a partir de esta disputa se produjeron daños materiales en la institución y algunos autoconvocados resultaron con heridas como consecuencia de la irascibilidad puesta de manifiesto por estas personas.

Comentá la nota