Desde Defensa del Consumidor sostienen que hay comercios que no remarcaron. Sigue el relevamiento.
“Lo que aconsejamos es que se mire bien: donde se detecte una diferencia de precio, no hay que comprar”, indicó Martín Reigada, titular de Defensa del Consumidor. Desde el lunes, en conjunto con el CIPPA, su cartera está relevando la evolución del producto en diversos comercios locales. Con esa información, realizarán un informe para elevar a la Secretaría de Comercio Interior de Nación, que conduce Guillermo Moreno.
Aunque los datos no están sistematizados, Reigada explicó que detectaron aumentos de entre el 20 y 30% en comercios. Pero también hubo suba de costos, que estarían fundadas en el mayor trabajo que genera quitar el hueso de la carne a los frigoríficos, o directamente trozarla.
“Antes se enviaba a la media res y los propios carniceros la manejaban. Ahora entra más carne en caja, deshuesada, lo que genera una suba de costos”, señaló. El funcionario aseguró, en línea con las declaraciones del gobierno provincial, que la hacienda en pie no aumentó en Neuquén, con lo cual no deberían trasladarse los precios a la carne sin hueso.
El poder del consumidor
Por su parte, el ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya, sostuvo que “aún es difícil trazar una hipótesis” de por qué se dan las subas. “Son citaciones de mercado. Estamos viendo por qué se dan estas subas, que no se corresponden con los valores del animal en pie”, explicó.
“No ha habido faltante de carne. La carne que no es con hueso puede seguir entrando desde el norte, como lo hizo toda la vida. Por eso es que no tiene que haber incremento en el valor de la carne”, detalló el ministro.
A su vez, Bertoya aseguró que “no es una obligación ir a comprar carne de vaca, podemos suplir por cerdo o pollo”, aseguró.
“El consumidor tiene un fuerte poder para disciplinar a los que aumentan los precios no comprando”, concluyó.

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