Se acentúa el conflicto de los traumatólogos y ya se hace sentir en la región

Se acentúa el conflicto de los traumatólogos y ya se hace sentir en la región

La asociación que agrupa a los profesionales pide que Iapos participe de las reuniones con Clínicas y Sanatorios para buscar una salida.

Desde fines de 2014, la Asociación de Traumatología y Ortopedia Santafesina (Atos), solicita formalmente a la Asociación de Clínicas y Sanatorios, a Iapos y al resto de las obras sociales, ser reconocida formalmente como entidad que agrupa al 95% de los profesionales de la especialidad y, a su vez, poder gestionar la administración de sus honorarios y la implementación de un nomenclador único al que ya adhirieron 13 provincias.

El viernes hubo una reunión en Rosario, en conjunto con la Federación Argentina de Asociaciones de Traumatología, y la Asociación Rosarina de Traumatología, donde se tomó conocimiento de la problemática en Santa Fe con las obras sociales, y donde la asociación del sur provincial manifestó su solidaridad con los profesionales santafesinos al decidir “no atender pacientes” derivados desde la ciudad capital. Durante el encuentro, la Asociación de Entre Ríos también brindó su apoyo con una medida similar.

En diálogo con Diario UNO, el presidente de Atos, Rubén Adrover manifestó que el problema de fondo “es de administración” porque la misma “nunca fue clara y ahí está la lucha”. Mientras tanto, aquellos pacientes con necesidad de tratamiento traumatológico deberán esperar a que se resuelva el conflicto, ya que de momento “en solidaridad con la gente, solo se atienden las urgencias”. “No es por culpa nuestra, sino porque los mismos sanatorios nos bloquearon y nos prohibieron la entrada a los quirófanos”, afirmó Adrover.

“Queremos transparentar los honorarios, porque son de los médicos”, dijo y agregó que lo que buscan los traumatólogos locales “es tener el manejo de su facturación, porque las clínicas y los sanatorios se quedan con parte de los honorarios”, descontando un porcentaje del dinero que corresponde a los profesionales.

En este sentido, Adrover insistió en lo que también se intentó el viernes, que fue que todas las partes involucradas se sienten a una mesa de diálogo: “Queremos que se reúnan las tres partes, y que Iapos se siente en la mesa junto con la Asociación de Clínicas y Sanatorios, porque sino es un teléfono descompuesto”, protestó y añadió: “El problema no es solo Iapos, sino también las otras obras sociales que actualmente están gerenciadas por grupos dueños de los sanatorios”.

A su vez, sostuvo que están esperando un “guiño del gobierno provincial y que Iapos tome cartas en el asunto”, que los gremios estatales quieren que el conflicto se solucione y le han cursado pedidos al director de la obra social provincial para que esto se solucione. “Estamos dispuestos a sentarnos a charlar, pero hay cosas que no son negociables, como por ejemplo tener por escrito lo que se resuelve como garantía de que luego lo acordado se cumplirá. Clínicas y Sanatorios nos pide que confiemos y se niega a ponerlo por escrito”, enfatizó el profesional.

El conflicto explicado

Cuando una persona es internada para operarse, por algún problema traumatológico, por ejemplo rodilla, la obra social del paciente, una vez que sale del sanatorio debe pagar dos cosas: los gastos a los sanatorios en concepto por el uso de la cama, del quirófano, la enfermera, la mucama, los medicamentos, etcétera, y los honorarios del medico traumatólogo que realizó la operación. Pero, la obra social no le paga directamente al traumatólogo sino a un intermediario. En este caso, el intermediario de Iapos es la Asociación de Sanatorios y Clínicas.

“Así se distribuye el dinero, pero lo que sucede es que nosotros queremos administrar los honorarios que actualmente administra Clínicas y Sanatorios en el convenio Iapos”, explicó Adrover, y justificó la intención en que sino parte del dinero de los profesionales queda en el camino, ya que el intermediario se queda con el 5% del honorario del médico.

El problema no es solo con Iapos, porque con el resto de las obras sociales también sucede lo mismo, con la diferencia de que en este caso los  intermediarios son las gerenciadoras (IMSA, Fideicomiso Garay, Grupo ACE) que pertenecen a los sanatorios, y aquí el porcentaje con el que se quedan es de 12,5 al 15%. No solo el porcentaje es mayor, sino que las obras sociales pagan entre los 45 y 60 días, y las gerenciadoras recién le dan ese dinero a los profesionales cuatro, cinco y hasta seis meses después.

“Este es el motivo principal de nuestra lucha, si nos pagan a los seis meses nos desfinancian”, resumió el presidente de la Asociación de Traumatólogos y Ortopedistas de Santa Fe.

Los traumatólogos también pelean por discutir sus honorarios y poder actualizarlos todos los años. “No pudimos tener lo que se llama paritarias: eso usualmente es una negociación de las clínicas y los sanatorios que discuten sus valores, y nosotros quedamos siempre relegados. Todo esto hace que tomemos este camino”, concluyó.

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