Teherán confirmó que construye nuevas centrifugadoras para enriquecer uranio; condena de EE.UU.
TEHERÁN.- El régimen iraní volvió a generar alarma en la comunidad internacional por su controvertido programa nuclear, luego de informar que trabaja en la construcción de unas 3000 centrifugadoras avanzadas para enriquecer uranio.
El anuncio de anteayer, que se produjo pocas semanas después de una ronda de conversaciones entre Irán y las potencias mundiales en Kazakhstán sobre su plan nuclear, remarcó el rechazo continuo de Teherán a ceder a las presiones de Occidente para detener su controvertido programa.
"La construcción de 3000 centrifugadoras de última generación concluyó y pronto reemplazarán a las máquinas anteriores, de menor eficiencia", afirmó el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Fereydoun Abbasi, según la agencia oficial Fars.
El anuncio despertó ayer la condena de Estados Unidos, Israel y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que volvió a pedir transparencia sobre el programa iraní.
"Debemos alcanzar con urgencia resultados concretos a corto plazo", destacó el director general del OIEA, Yukiya Amano durante una reunión, en la que acusó a Irán de no ofrecer la cooperación necesaria para que el organismo pueda dar seguridades creíbles sobre la ausencia de materiales y actividades nucleares no declaradas.
En sintonía con la solicitud del OIEA, la Casa Blanca advirtió que "el tiempo no es infinito" para que Irán abandone sus ambiciones nucleares. "La ventana de la oportunidad para Irán no permanecerá abierta indefinidamente -dijo el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney-. No descartamos ninguna opción sobre la mesa, incluida la opción militar."
Por su parte, el premier israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que "la diplomacia no funcionó" con Irán y pidió a sus aliados combinarla con "una amenaza militar".
"Irán está cerca de esa línea roja, y se colocó en la postura de cruzarla", alertó Netanyahu, al referirse a la posibilidad de que Teherán se dote de armamento nuclear.
Ésta fue la primera vez que el régimen iraní aporta una cifra concreta del número de nuevas máquinas, que, en caso de ser instaladas exitosamente, podrían permitirle al país acelerar significativamente la acumulación de material que Occidente teme que podría ser utilizado para fabricar un arma nuclear.
Abbasi había confirmado el mes pasado el inicio de la colocación de centrifugadoras más eficaces que las anteriores en su principal planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, en el centro del país.
El funcionario también había precisado que esas nuevas centrifugadoras se utilizarían para enriquecer uranio hasta el 5% y no al 20%, la máxima pureza alcanzada por Irán y que, aunque lejos del 90% necesario para fabricar bombas nucleares, es considerado por algunos países como un posible paso previo para conseguirlo.
La información brindada por Abbasi coincide con una nota del OIEA, enviada a sus Estados miembros a fines de enero, en la que preveía la instalación de unas 3000 centrífugas en Natanz, diseñado para albergar decenas de miles de estas máquinas.
Irán, que sostiene que refina uranio sólo para propósitos pacíficos, ha estado tratando desde hace años desarrollar centrifugadoras más eficientes que el errático modelo IR-1 que usa ahora y que data de la década del 70, pero su introducción para la producción a gran escala estuvo plagada de retrasos y obstáculos técnicos.
El polémico proyecto iraní
El régimen trabaja desde hace años en su plan nuclear
3000 Centrifugadoras
Por primera vez, Teherán precisó la cantidad de máquinas de última generación en las que trabaja para acelerar el enriquecimiento de uranio, que se prevé serán instaladas en su planta de Natanz
Utilidad
Según el régimen, las nuevas centrifugadoras se utilizarán para enriquecer uranio hasta el 5% y no al 20%, considerado como un posible paso previo para conseguir armas nucleares

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