Cuando no honrar la palabra pone en riesgo la integridad de las personas, esa actitud excede el honor para convertirse en una cuestión a resolver con urgencia. La remodelación de los ingresos es una prioridad para los bonaerenses que aquí habitamos pero los fondos provinciales no llegan. ¿Falta de gestión o es la política que mete la cola?
A principios de año fueron elevados a la Gobernación los proyectos de obra para que pudieran ponerse en marcha los procesos con el fin de remodelar los deteriorados ingresos a Pergamino. Aunque cada uno de los planes presentado fue aceptado e incorporado en el programa especial que contemplaba arreglos en sectores de alta circulación vehicular del territorio bonaerense, las obras nunca se concretaron debido a los inconvenientes financieros de la Provincia.
Los pliegos se entregaron antes de lo solicitado ya que las obras se iban a realizar con apoyo financiero externo y serían auditados por el Programa Provincia de Desarrollo (PPD), a cargo también de aprobar las planificaciones. Y si bien las gestiones se llevaron a cabo de acuerdo a lo establecido por el Gobierno provincial, el factor político tuvo su incidencia a raíz que varias de las obras comprometidas para Pergamino no llegaron a definirse. Es más, hubo partidas asignadas que fueron desviadas a ciudades donde el intendente tiene el mismo signo partidario que el Estado bonaerense, situación que se agravó por la complicada situación financiera que atraviesa la gestión encabezada por Daniel Scioli.
A fojas cero
Los trabajos para refaccionar los accesos son prioritarios, tanto para la seguridad vial como desde el quizás banal punto de vista estético. Es que además de tener orgullo por lo nuestro ante los visitantes, los pergaminenses merecemos ver reflejados en nuestro ámbito cotidiano los millones de pesos que tributamos mensualmente. Avenida Marcelino Ugarte necesita reparaciones integrales y nos los “parches” que se hicieron para evitar nuevos reclamos vecinales; hay varios problemas que vienen marcándose de larga data porque más allá de adecuar la carpeta asfáltica se tienen que hacer obras complementarias para que tenga durabilidad la intervención.
La reforma del acceso de Juan B. Justo iba a modificar notablemente la fisonomía del lugar, construyéndose una rotonda con todos los cambios necesarios para lograr un ingreso moderno e iluminado. Por ahora, nada.
Y otro de los puntos que se incorporaron al programa de remodelaciones era la zona de Juan Manuel de Rosas, entrada prácticamente obligada para los que vienen desde Rosario, que iba a contar con las modificaciones necesarias para hacer de ese tramo –hoy altamente poblado- no sólo un acceso visible y seguro sino además agradable desde lo visual.
Para estos trabajos citados, en total, el Municipio debería haber recibido de la Provincia cinco millones de pesos a mediados de año, cuando ese dinero permitía hacer frente a las obligaciones ya que los procesos licitatorios se confeccionaron con valores estables a ese momento. Hoy aquellos pliegos son obsoletos.
Además de las mejoras en los ingresos de la ruta Nº 32 (por avenida Juan Manuel de Rosas) y de la ruta Nº 188 (a través de avenida Marcelino Ugarte, donde se realizó por cuenta municipal una pavimentación hasta las vías del Ferrocarril Belgrano Cargas), está incluido en el plan de obras se el acceso de la ruta Nº 8 por avenida Pellegrini. Allí se prevé una reformulación del sector que abarca la zona de Juan B. Justo. Es también una asignatura pendiente mejorar las inmediaciones del puente Hernández-Kennedy, para lograr un mejor acceso y circulación que, entre otras cosas, descomprima el tránsito sobre la ruta Nº 8 entre los dos Cruces de Caminos. Este tramo es el “triángulo de las Bermudas” que tiene nuestra ciudad, por la cantidad de vidas que se han quedado en el asfalto.
Lo que se pudo saber respecto de estas demandas es que el intendente Héctor Gutiérrez mantuvo diferentes reuniones con funcionarios bonaerenses que están a cargo de las dependencias, que deberán definir las cuestiones financieras para llamar a licitación pública. Pero nada concreto. La única verdad es que la realidad, que en este caso condiciona la calidad de vida de los pergaminenses a la burocracia financiera y a las banderías políticas.
Sin solución
La remodelación de los accesos fue planteada como una prioridad en la última campaña electoral, por el reelecto intendente y por sus adversarios. Y ciertamente lo es, ya que por el caudal de circulación que se registra en Pergamino, hay tramos que han quedado obsoletos y con alta peligrosidad para los vecinos, pero sobre todo por el transeúnte ocasional, que desconoce las falencias de la traza, como sucede en la “rotonda”-si se puede llamar así- del Segundo Cruce.
Con respecto a la posibilidad de que estas obras puedan ejecutarse el año próximo, no hay definición a nivel de la Secretaría de Obras Públicas municipal en virtud de que no se ha recibido ningún tipo de comunicación sobre la posibilidad de contar con recursos provinciales para asignar a la realización de estos trabajos.
Reparaciones que no perduran: fallas de calidad y ausencia de controles
El reclamo vecinal unánime es el estado de las calles, producto del deterioro de la carpeta asfáltica. Falta de mantenimiento, sí, pero sobre todo falta de responsabilidad y de control por parte de empresas y funcionarios respecto de la circulación del tránsito pesado, fuera de toda norma y a toda hora, dañando incluso el cableado y el arbolado público a su paso.
Se llevaron a cabo últimamente distintas reparaciones a través de las licitaciones públicas, de las que resultaron adjudicadas por empresas locales.
En lo que respecta a pavimentos flexibles, los baches fueron reparados por la División Vial de la Cooperativa Eléctrica, por un monto de 389 mil pesos y se hizo la obra en forma directa abarcando, entre otros lugares, avenida Yrigoyen y la zona de Avenida de Mayo y los cruces con arterias transversales.
“Se estuvo trabajando también en los sectores donde se intensificó la obra pública social en los últimos meses”, informó el área de Obras Públicas. Y aclararon sus funcionarios que las intervenciones en las zonas periféricas demandan mayor tiempo e inversión porque acarrean otro tipo de inconvenientes: “Después de la compactación del suelo, comienzan los hundimientos que generan grandes baches, algo que sucede cuando se hacen estas tareas y los barrios afectados fueron muchos. La lluvia bastante prolongada afectó en gran medida las calles, muchas arterias donde se estuvo trabajando este año y algo el año pasado en la construcción de cloacas y también agua potable; y a la vez también hubo alguna problemática con respecto a conseguir algunos materiales necesarios, los insumos que empleamos para poder realizar todas las bases de esas calles”, reconocieron con respecto a las refacciones que no tuvieron el resultado esperado.
Sobre las reparaciones de pavimentos rígidos, la licitación fue adjudicada a la empresa Agroservicios Viales, por un monto de 282.960 pesos, e incluyó los arreglos en daños en pavimento de hormigón en distintas arterias de la ciudad.
Hubo fallas
Uno de los problemas recurrentes es el pronto deterioro de las carpetas asfálticas que se han bacheado, luego de las lluvias es común observar la formación de nuevos pozos en aquellos lugares que semanas atrás se habían reparado con las cuadrillas que tiene el Municipio. En relación a esto, se explicó que las fallas existieron “porque no se trabajó con los elementos necesarios” y desde hace un tiempo “se modificó la preparación de los productos que se utilizan logrando una mayor resistencia”; en este sentido cabe decir que uno de los lugares donde mejor se adaptaron los nuevos materiales es en el puente que une calle Merced con Avenida Juan B. Justo. En este sector de la ciudad se efectuó una reparación integral empleando maquinaria especial que socavó el viejo asfalto y una vez que se desarrolló la correcta limpieza se puso el producto que lleva varias semanas sin inconvenientes.
Teniendo en cuenta estas situaciones que se presentaron en distintos puntos de nuestra ciudad, hubo una rectificación de las refacciones que no quedaron como pretendían en el Municipio; en estos días, y si las condiciones climáticas lo permiten, se repasarán las zonas donde se hizo bacheos para controlar si el estado es bueno, en caso de haber más problemas se intervendrá con personal de la Subsecretaría de Servicios Públicos.
Sin control
Más allá de las fallas que hubo en algunas reparaciones, es evidente la falta de controles de vehículos de carga observándose permanentemente camiones de gran porte en la zona céntrica de Pergamino. Distribuidores de bebidas, transportes que llegan a locales dedicados a la venta de electrodomésticos y otros móviles pesados generan roturas en los pavimentos y es algo que debería prevenirse simplemente con la diagramación de operativos donde deberá utilizarse la balanza móvil que alguna vez funcionó con los agentes de Inspección General.


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