El hecho ocurrió el lunes 25 de abril. El presunto abusador es un chico de 13 años y vive a escasos metros de la casa de la víctima de 3 años. Ya hubo cortes de calle reclamando que el caso no quede impune.
Alejandra es la abuela materna de la nena de 3 años que sufrió el abuso sexual en manos de un chico de 13 años, el pasado lunes 25 de abril. Junto a Natalí, la madre de la pequeña, decidieron difundir lo que sucedió aquel día con la idea de que otro niño del loteo Dicerco no se convierta en la próxima víctima de aquel menor que ya tendría en su haber otro caso de ataque sexual en perjuicio de un varón. Esta familia -de la cual se reserva el apellido- cuenta con el apoyo de la mayoría de los vecinos del aquel sector de Santa Lucía dado que quieren que el caso no quede impune y que la Justicia actúe rápido aplicando las medidas se seguridad que correspondan.
Alejandra relató cómo fue que se enteró que su nieta había sido abusada. “La nena había salido a la vereda con su triciclo. Yo entré a tender la ropa y al salir nuevamente para buscarla, ella no estaba. Me fui hasta la plaza que está muy cerca y al no verla me fui a la casa donde vive el chico. Golpeé la puerta y no salía nadie. A los minutos me abrió la puerta y vi a la nena adentro. La saqué y al traerla ella me pidió que le arreglara su bombacha porque el muchacho se la había bajado”.
“Me duele, el nene de la esquina me bajó los pantalones y la bombacha. Al vestirla para llevarla al jardín, la nena me dijo que le había tocado abajo. Le avispé a mi marido y a mi hija y nos fuimos a la hacer la denuncia en la Seccional 29”, agregó la mujer.
La pequeña fue revisada por el médico legista y también por los del Hospital Rawson. En ese nosocomio la dejaron internada tres días debido a que tenía la zona genital enrojecida e irritada. Desde ese día, la nena llora y no puede dormir, destacó Alejandra.
Hace dos días, la niña volvió a hablar de los sucedido. “Nene maldito, se bajó los pantalones se hizo pichí en la cama y me metió los dedos... me dijo mi nieta”, sostuvo ayer la abuela.
Como los días pasaron y el sospechoso, sigue en su hogar, los vecinos decidieron salir a reclamar Justicia. El miércoles y el jueves pasado realizaron sendos cortes en la calle 25 de Mayo antes de Colón y quemaron algunos neumáticos.
“El padre del chico es remisero y apenas se enteró de lo que había pasado vino a la casa. Nos ha amenazado y el niño se nos burla. Queremos y necesitamos que el Dr. Toro, del Juzgado de Menores tome alguna medida. Ese chico no puede estar acá. Hay muchos niños y no queremos que haya una próxima víctima”, clamó Alejandra entre lágrimas.
Personal de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia ya se ha acercado a visitar a la nena y ha prometido enviar un psicólogo, comentaron.
Por su parte, la padres de la víctima y sus abuelos se presentarán este lunes en el juzgado para saber sobre el avance de la causa.
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