Absolvieron a los acusados de matar a un preso novato

Absolvieron a los acusados de matar a un preso novato

La víctima, de 18 años, estaba en San Felipe imputado del robo de una campera; murió al día siguiente de ingresar. Los acusados quedaron libres.

En julio de año pasado, Jesús Alfredo Ortega Riveros (18) fue detenido por el robo de una campera  y llevado al penal de San Felipe, donde murió un día y medio después de haber ingresado.

Ayer, los dos jóvenes que estaban en la misma celda de Ortega -Mario Walter Castillo Ibazeta y Sebastián Lautaro Verdejo Poda- fueron absueltos y se fueron desde los tribunales a sus respectivas casas. 

Lo decidió la Séptima Cámara del Crimen, conformada por Belén Salido, Agustín Chacón y Ramiro Salinas. Los magistrados consideraron que el Estado debe resarcir a la familia de la víctima con 250.000 pesos. Además, pidieron compulsas contra un grupo de agentes penitenciarios.

"No era un chico relacionado con el delito. Meterlo a la cárcel fue como dejarlo en la jaula de los leones, pero esa jaula está bajo la responsabilidad del Estado. No sé por qué lo mataron pero esa muerte se podría haber evitado", dijo Aníbal Sánchez, el abogado de la familia Ortega.

La fiscal de Cámara, Susana García, pidió, durante su alegato, que se condenara a los dos imputados a 10 años por homicidio simple.

Por su parte, Sánchez el abogado querellante, solicitó una pena de 15 años para los sospechosos. 

Además, solicitó una reparación de 300.000 pesos para la familia por "daño moral". Esta demanda civil fue contestada por un abogado del Estado, quien se abstuvo de hacer cualquier mención a la autoría del hecho pero impugnó el monto solicitado, considerando a la suma como excesiva.

Finalmente, el monto establecido para la familia de la víctima por el tribunal fue de 250 mil pesos.

En tanto que la defensora de Castillo, Gabriela Massad, solicitó la absolución lisa y llana de su cliente por el beneficio de la duda o bien la pena mínima para el homicidio simple (7 años). 

A su tiempo, Silvina González, la defensora oficial que defendió a Verdejo, pidió la absolución por el beneficio de la duda y que no se condene a su cliente en la causa civil.

La fiscal consideró que el muchacho estaba vivo cuando se produjo el encierro de los internos en sus celdas.

"En la celda estaban Ortega y los dos imputados cuando se produjo la muerte, según surge de la necropsia y las declaraciones,  por lo que todo indica que ellos le causaron la muerte", indicó la fiscal.

García repasó las horas previas a la muerte de Ortega, indicando que en la tarde del 5 de junio del año pasado, el joven recibió una durísima golpiza a manos de los internos del módulo 7, sector A del penal San Felipe, un espacio donde se encierra a los presos jóvenes adultos. El castigo, según explicó durante el debate la abogada Susana Aguilera, estaba destinado a "otra persona". 

A la mañana siguiente, cuando los guardias abrieron las celdas, lo encontraron sin vida, sobre su cama. 

La causa de la muerte, según el forense, fue asfixia por sofocación, aunque no se encontró el elemento usado para el homicidio.

Respuesta de la defensa

La abogada Massad sostuvo que los peritos no descartaron una muerte accidental y que no existieron elementos para sostener que el homicidio fue por acción de un tercero. "No se puede comprobar que esta muerte fue por una acción delictiva. 

La defensora González criticó duramente al Servicio Penitenciario -considerando a San Felipe "una jaula de leones y una zona liberada"-, ya que debió proteger a los internos involucrados.

Además sostuvo que la golpiza previa y la acción de atarle las manos no son independientes de la muerte del chico ocurrida poco después.

"No hay certezas de cómo se produjo la muerte", dijo la defensora, indicando que su defendido no participó de la golpiza y tampoco de la limpieza realizada por los golpeadores.

"A mi defendido no se le garantizó que pudiera declarar sin temer represalias. No hay móvil para condenarlo", sostuvo.

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