ABSA: la situación de Bahía Blanca figura entre las menos preocupantes

Una auditoría pedida por la Gobernación revela graves deficiencias en casi todos los distritos. Solo un fuerte proceso de inversión puede revertir el déficit.

Es tan deplorable la prestación de Aguas Bonaerenses (ABSA) en toda la provincia que la situación en Bahía Blanca aparece entre las menos preocupantes. Esa conclusión surge de una auditoría contratada por la gobernadora María Eugenia Vidal sobre la situación del servicio en las 91 localidades a cargo.

El documento traza un panorama sombrío y anticipa que este año se podrían producir serios inconvenientes si no se hace un fuerte proceso de inversión.

Entre las irregularidades se detectó falta de inversiones a largo plazo, un déficit operativo superior a los 1.000 millones de pesos anuales, plantas potabilizadoras con 60 años de antigüedad, cuadrillas desmanteladas y cañerías de más de cien años de uso.

De las 11 regiones en las que está dividida la empresa, existen localidades donde el agua presenta salinización, arsénico, falta de nitratos, exceso de hierro y manganeso y desertificación.

El informe pedido por Vidal detalla la falta de mantenimiento en las 18 plantas potabilizadoras y las 77 depuradoras.

“Se observa un gasto extraordinario por rotura de bombas, andamiajes en deterioro y mayor consumo de potabilizantes”, consigna el análisis.

La Gobernación tiene más de 40 mil reclamos irresueltos por “baja presión, pérdidas y conexiones irregulares” y como tema acuciante también figuran los desbordes cloacales, que generan problemas de sanidad y ambientales.

En lo que va del verano, en nuestra ciudad ya hubo varios cortes de agua en numerosos barrios.

El 11 de abril viene Vidal

La gobernadora Vidal estará el 11 de abril en la ciudad con el nuevo titular de ABSA, Rafael Sardella, para dar más precisiones de las inversiones en el corto, mediano y largo plazo.

"Es necesario que los directivos den las explicaciones. Nosotros ponemos la cara, pero no somos responsables de la actual situación", dijo ayer el intendente Héctor Gay, quien no ahorró calificativos al mencionar lo "nefasto" de la administración de ABSA en los últimos años, a partir de la gobernación de Daniel Scioli y la presidencia de Guillermo Scarcella.

El jefe comunal participó de la entrega de actas a los adjudicatarios de 82 viviendas del Plan Federal, donde mencionó que en su encuentro del lunes con la gobernadora reiteró que el servicio sanitario era la mayor preocupación que hoy tenía la ciudad.

"La gobernadora me explicó el mal estado en que encontró la provincia y que, de todos los organismos, ABSA era el peor: sin un peso en sus arcas, con deudas de hasta nueve meses y una gestión nefasta cuyas consecuencias seguiremos pagando por un tiempo", mencionó.

Ayer fue un día de furia en la ciudad a partir de la nota publicada por este diario dando cuenta de los valores tarifarios que pretende imponer la empresa, con facturas que llegarían a los 4 mil pesos. Decenas de llamados a esta redacción dejaron en claro el enojo de la gente, que además denuncia decenas de pérdidas de aguas, desbordes y obstrucciones cloacales.

Gay dijo que si bien los anuncios de la construcción de megaobras como el acueducto del río Colorado y de la planta de reusos cloacales son trascendentes, la falta de recursos de la empresa para atender los problemas del día a día también merecen una respuesta inmediata.

"La Provincia está viendo cómo obtiene recursos para atender esta situación. Hoy ABSA tiene dos mil empleados en sus oficinas sin salir a trabajar por falta de insumos y repuestos", reconoció.

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