Con Abel Pintos como invitado especial, quedó inaugurada esta tercera edición, que culminará el próximo viernes.
El Estadio Cerrado fue el escenario de un espectáculo breve, pero de jerarquía, protagonizado por la fresca y profesional Orquesta Juvenil del Bicentenario (integrada por artistas de entre 18 y 25 años, de todo el país) y el ya aclamado cantante Abel Pintos, bajo la dirección del Maestro Alejo Pérez.
Luego de los saludos de rigor y las palabras de la ministra de Educación Cristina Díaz, del gobernador de la provincia José Luis Gioja y del ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni, los aproximadamente 60 jóvenes músicos abrieron el fuego. Interpretaron el Himno Nacional Argentino ante un estadio de pie, que así permaneció para escuchar el Himno a Sarmiento (tal vez la nota floja de la velada, ya que no sólo fue una versión grabada -hubiera sido un acierto escucharlo de la Orquesta-, sino que además muy pocos de los presentes supieron cantarlo).
El concierto comenzó con un enérgico Libertango, de Piazzolla; y tras recorrer un poco más el género, Abel Pintos subió al escenario y con sencillez se plegó a los músicos, provocando el delirio de las jovencitas que, lejos del pentagrama, le gritaron decenas de piropos a garganta pelada.
Con algunos "vientos" meciéndose al son de la canción -entre otros espontáneos guiños generacionales- La llave fue el tercer tema que entonó Pintos. Una hermosa versión sinfónica tras la cual la orquesta dejó el escenario y él hizo una pausa, ante el reclamo del público que pedía más.
Provenientes de Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, Tucumán, Catamarca, La Pampa y San Juan, esos chicos que poblaron el Aldo Cantoni ayer compartirán experiencias hasta el viernes, cuando finalmente se presentarán en el Auditorio para mostrar apenas un pedacito de todo lo vivido en cuatro días de encuentro.




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