Abre hoy el hospital de la UNCuyo pero recién atenderá a fines de febrero

Se invirtieron $25 millones en la remodelación. El “chiche nuevo” será el ortopantomógrafo.
Tras invertir $25 millones en la remodelación, la UNCuyo cortará esta noche las cintas de su hospital escuela, en calle Paso de los Andes 3051, de Ciudad. Pero recién abrirá al público a mediados de febrero y sólo con el servicio de consultorios externos y análisis médicos.

Este centro asistencial perteneció a la obra social de los ferroviarios hasta 2003, cuando lo compró la universidad.

Tras una serie de dimes y diretes con la empresa constructora que entró en convocatoria de acreedores, la UNCuyo retomó la obra del ex Hospital Ferroviario en 2008. Ese año descubrieron que no alcanzaría con $2,5 millones para hacer las reformas necesarias, como lo habían previsto, por lo que hasta con asistencias financieras del Ministerio de Educación de la Nación, la casa de altos estudios destinó diez veces más del monto inicial, pero aun falta el servicio de internación previsto para los pisos superiores, que todavía no tiene fecha de apertura.

El dinero invertido sirvió para remodelar por completo el edificio. Eso incluyó la refuncionalización de las antiguas áreas, la cobertura de los viejos azulejos en las paredes, la construcción de una moderna fachada, la compra de nuevos ascensores e, incluso, el refuerzo de los cimientos desde sus bases, según explicó Luis Mallar, el director técnico del flamante hospital.

Por otra parte, la casa de altos estudios hizo su mayor esfuerzo en el equipamiento tecnológico del centro asistencial escuela para llevarlo al nivel de los hospitales más importantes del mundo.

Con los equipos de rayos digital, se podrá guardar los resultados en el historial del paciente y también compartirlos para interconsultas con profesionales de otros países, explicó el ingeniero Antonio Álvarez, director del Instituto Regional de Bioingeniería de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), quien colaboró en el proyecto de hospital escuela.

Pero el verdadero “chiche nuevo” del hospital será el ortopantomógrafo de uso odontológico, fabricado en Alemania. Este aparato permitirá tomar imágenes panorámicas de maxilares que pueden ser tratadas como fotografías digitales. “Es un lujo tenerlo acá, una enorme inversión (100 mil dólares), pero vale la pena”, dijo Sara Pappa, la directora general del hospital universitario, cuando recorrió junto a la prensa las instalaciones del centro asistencial.

También llegaron aparatos para el futuro sistema de cirugías e internación, que todavía no funcionará, como las incubadoras para neonatología y los monitores portátiles que miden en forma continua el estado de los pacientes internados con información que se transmite a la red a través de internet. “Esta clase de equipos también permite la interconsulta con profesionales de cualquier parte del mundo”, destacó Álvarez.

Consultorios externos

Aunque inaugura hoy a las 20, el hospital funcionará con las puertas cerradas para ajustar los procedimientos de gestión.

A partir de mediados de febrero –según confirmó el vicerrector de la universidad, Gustavo Kent– los mendocinos tendrán un lugar más donde acceder a consultas médicas generales y específicas, hacerse estudios y seguir tratamientos con 18 consultorios en total.

Pero Pappa aclaró que lo que sí arrancará a pleno será el servicio de odontología. La asistencia hospitalaria servirá también para obtener casos modelos para la enseñanza en las carreras de Medicina, Odontología, Trabajo Social y Educación Especial.

La directora general contó que “las 130 personas aproximadamente que fueron designadas y que ya empiezan a trabajar en esta etapa son profesionales, pero también serán docentes”.

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