Un artículo periodístico de un portal económico renueva sus críticas al auge industrial fueguino, señalando que la mentada industria nacional es sólo de ensamble de piezas importadas, en su mayoría, de China. Piden que los beneficios impositivos se extiendan a todo el país.
El viernes pasado, bajo el título «Tierra del Fuego, lado B: por qué las propias firmas tecnológicas critican a la tierra de oportunidades», el portal especializado en economía iprofesional.com presenta testimonios de distintos representantes industriales radicados en el norte del país, que critican el boom de las electrónicas fueguinas.
«Atentos a las iniciativas comunicadas por firmas de peso como Nokia, Samsung, LG, RIM, o Alcatel, entre otras, empresarios nucleados en entidades como Camoca, Ciiecca y Cidi -las dos últimas, emblemas de la producción cordobesa-, resaltan además que el caudal de fabricación que se está dando en Tierra del Fuego favorece a un grupo muy reducido de compañías», señala el artículo.
«Todos los anuncios son para que los fabriquen empresas que ya venían produciendo desde mucho antes. Si uno se fija en las promesas de inversión, como las anunciadas por HP o Blackberry, ninguna de estas firmas habla de radicar una planta o de instalarse en Tierra del Fuego», se queja Carlos Scimone, gerente de Camoca.
«Para las empresas del continente, que todo vaya directo al sur está poniendo medio denso el ambiente. Al régimen hay que repartirlo cuanto antes en todo el país. Existe una gran cantidad de provincias que merece un apoyo mayor», agrega.
Las palabras de Scimone mantienen una sintonía con apreciaciones como las emitidas en su momento por Norberto Capellán, titular de Cicomra, quien en la víspera de la aprobación del llamado «impuestazo tecnológico» sostuvo que la promoción de la industria tecnológica en el sur «beneficiaba tan sólo a cinco empresas». Iprofesional menciona que las únicas beneficiadas de la ley son BGH; Newsan y Radio Victoria Fueguina, ubicando en menor escala a Electrofueguina; Brightstar y Mirgor.
Las afirmaciones de Scimone apuntan a un argumento con el que también coinciden las cámaras tecnológicas del interior y analistas de la talla de Enrique Carrier, titular de la consultora Carrier & Asociados: la ausencia de marcos legales que fijen la inclusión de componentes nacionales en los dispositivos que se ensamblan en Tierra del Fuego.
Ensamble
Para el secretario de Promoción Económica y Fiscal, Fabio Delamata, estas críticas «no son nuevas y se repiten con cierta periodicidad», considerando que «cuando critican el ensamble de Tierra del Fuego no son cuestiones que nos preocupen».
«De hecho existe ensamble en la industria agrícola, que debería ser nuestro principal punto de competencia a nivel internacional, teniendo en cuenta el origen agrícola-ganadero del país», enfatizó el funcionario.
Ubicó además como ejemplo a la industria automotriz nacional, «que también es de ensamble, así que estas críticas no tienen mucho asidero».
Cambios en suspenso
La posibilidad de que la Secretaría de Promoción Económica y Fiscal se convierta en Ministerio es concreta, aunque el presupuesto que se asigne a esta nueva cartera será también determinante.
Delamata ha sido, sin dudas, uno de los pilares del resurgimiento industrial de Tierra del Fuego durante la gestión Ríos. En la Secretaría a su cargo supo rodearse de profesionales que han trabajado incansablemente para lograr avances en sectores de la producción primaria, abandonados sucesivamente por gestiones anteriores.
Sin embargo, la falta de recursos ha sido durante cuatro años uno de los mayores impedimentos que tuvo que sortear el área.
Por ello, el cambio de estatus debería brindarle mayores herramientas de acción a la Secretaría, y para esto son indispensables los recursos.
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